ECM de Wilfred B
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Descripción de la experiencia:

El domingo 16 de septiembre de 1979 a eso de la 1 y media de la tarde, viajaba hacia el sur en Arkansas por la autopista 7. Esta última se sitúa mayormente al sur de Russellville y el río Arkansas y más concretamente al sur de la pequeña ciudad de Dardanelle. Acababa de alcanzar la pequeña comunidad de Centerton y disfrutaba montando mi motocicleta Kawasaki 400 cc. El destino era la casa de una chica a tan solo unos pocos kilómetros más lejos para una cena de domingo en este día meteorológicamente perfecto; un cielo casi totalmente azul. Un azul profundo que parece verse raramente en nuestros días.

Empecé a tomar una curva fácil hacia la izquierda, e iba a 100 km/h siguiendo la curva que me llevaba al sur. Entonces vi un gran coche parado en la carretera, con el morro ligeramente vuelto hacia la izquierda como si empezase a girar en dirección a un camino. La parte derecha y la trasera del coche ocupaban aún mucho espacio en la parte derecha de la carretera. Supuse que seguiría girando, pero entonces me di cuenta que la conductora parecía asustada y nerviosa. Una gran dama detrás del volante empezó a agitar sus manos de un modo que me dio a entender que no sabía qué hacer. Entonces supe que apretar los frenos solo me permitiría golpear la parte trasera más lentamente, y a mí suele dárseme el giro a la izquierda mejor que a la derecha, así que seguí mi instinto para intentar maniobrar la moto hacia el lado izquierdo. Calzaba botas que me ayudaron dándome la suficiente estabilidad para apoyar mi pie izquierdo en la gravilla del borde de la carretera. Hice palanca y dirigí la moto en dirección sur mientras evitaba una zanja y la pérdida de control. También quizás beneficiase el que estuviese haciendo musculación por aquel entonces; la buena forma en la que me encontraba y la fuerza suplementaria debieron de ayudar.

Mi objetivo era pasar rozando el borde izquierdo de la carretera y pasar justo por el lado izquierdo del coche. Pero como el frontal estaba vuelto hacia la carretera, me cortaba el camino y colisioné contra el lateral un par de veces. Me di cuenta que iba a 70 km/h y entonces mi codo golpeó el retrovisor de la puerta del coche del lado del conductor. Mantuve el suficiente control para pensar que podría salir airoso y entonces me di cuenta de lo inevitable cuando miré hacia delante. Una fila de 3 buzones, cada uno colocado sobre un poste muy grueso. Solo supe que esto podía ser mi fin, y rápida y sinceramente dije: “Querido Dios por favor déjame quedarme, no quiero irme ahora”.

Y entonces un momento de dualidad. Físicamente, sabía que estaba atravesando los buzones. Pero antes de oír nada chocar, inmediatamente empecé a sentirme a “mí mismo” que era izado. Al mirar hacia arriba, me di cuenta que tenía el brazo derecho extendido verticalmente, y me pregunté a mí mismo por qué era tan sedosamente blanco. Antebrazo y mano tenían textura y sin embargo eran transparentes. Ese profundo cielo azul alrededor. Todavía estaba admirando mi brazo, y cuando me di cuenta que estaba alto en el cielo, empezaron a formarse estas chispas. No exactamente como una típica chispa de electricidad pero parecida, además de tener cada chispa una gruesa dimensión. Como una especie de plasma pero con el suficiente espesor como para percibir el color negro en un borde o lado y el color plateado en el otro.

Una chispa, después tres, luego empezaron a “fluir” juntas en una línea vertical y a viajar hacia abajo, después hacia mi izquierda, luego hacia arriba y luego hacia la derecha. En el sentido de las agujas del reloj desde mi perspectiva en ese tiempo y lugar. Las chispas volaron mientras la “ventana” se formaba y el tono negro / plateado seguía allí. Y sistemáticamente, un crujiente ruido explosivo estuvo presente todo el tiempo hasta que un rectángulo casi cuadrado se formó. Mientras miraba esto muy atentamente, sin perder un instante de consciencia, empezó a mostrarse la presencia de “otros”. Había una presencia más grande con al menos otras tres a su alrededor. Parecía como un “él”(N.T.: en el sentido de que era una presencia masculina). Miré a los otros 3 y percibí distintas caras. Tenían un aspecto muy preocupado, y puede que hubiese más de ellos, pero la presencia más grande se volvió aún más grande y volví a concentrar mi atención en él. Solo le veía de cintura para arriba. Como si una especie de mesa u objeto con bordes estuviese ante él, impidiendo que se viera cualquier otra parte de su cuerpo. Todo esto estaba ocurriendo dentro de los límites de la “ventana” que se abrió.

Me sentía pequeño en comparación con lo que estaba viendo. Llamas de lo que parecía como fuego se elevaban hacia lo alto en sus ojos. Calientes llamas en movimiento se alzaban sobre lo que parecían ser como brasas de carbón caliente. Parecía medir más de 5 metros de altura, aunque en realidad no sabía cuál era su talla en relación al sitio al que había sido llevado. No había sido llevado totalmente al interior, sino que me encontraba justo a la entrada y había perdido toda visión de ese cielo azul. Parecía llevar una especie de ropa blanca cubriéndole desde el cuello hacia abajo. Su cabello era muy ondulado y algo largo y parecía estar lleno de una especie de electricidad estática. Pelo plateado, cara y cuerpo muy blancos, con contornos y trazos grisáceos / negros. Aspecto grandioso y magistral, en absoluto atemorizante, pero su presencia inspiraba reverencia.

Por un momento, miré a los otros y seguían teniendo un aspecto profundamente preocupado. Puede que fueran más de tres, pero no me entretuve en verificarlo del todo. Eran de un tamaño más normal y me estaban observando con verdadera fijeza. Su pelo era algo ondulado y largo, y tenían cejas distinguibles. Empecé a darme cuenta de que el tiempo parecía diferente, y había un sonido de “viento precipitándose” mientras el tiempo iba más lento. También podía oír lo que ocurría en la moto, pero esta audición parecía ser en cámara lenta. El pensamiento que me vino por entonces era que parecía como oír un envoltorio de chorizo semi-sólido aporreando una pared metálica.

Entonces volví a mirar hacia lo alto, y esta gran presencia líder parecía tenerlo todo bajo control. ¿Cómo? Mis ojos no se podían separar de los suyos, pues nunca podría habérmelo imaginado. Empezaron a convertirse en una energía parecida a un remolino de plasma. Ambos ojos estaban girando con estratos que les daban ese aspecto de remolino. Desde mi perspectiva parecían girar en el sentido de las agujas del reloj. La mirada de concentración más profunda que se pueda experimentar. Entonces empecé a sentirme a mí mismo tirado hacia atrás, y la presencia líder y los otros empezaron a disminuir de tamaño, la ventana se volvió más pequeña, el cielo azul se hizo perceptible, los sonidos explosivos volvieron, el límite de energía plásmica empezó a girar en sentido contrario a las agujas del reloj con chispas de energía saltando lejos mientras la línea volvía de donde había venido, seguida de algunas chispas y desapareciendo luego.

Me sentí a mí mismo volver hacia abajo y estaba conduciendo la moto a través del último buzón, cuando supe que la moto estaba a punto de chocar. Confié en mi inspiración de saltar hacia delante, y aunque no hubiese tenido tiempo de reflexionar en ello, lo sabía por lo que acababa de experimentar, saldría con bien saltando lejos del impacto. Salté en el aire en un ángulo de aproximadamente 30 grados y revolqué mi cuerpo con las manos extendidas al frente y las piernas completamente estiradas desde la cintura. Mientras me proyectaba a través del aire, instintivamente miré hacia arriba y a la derecha, y vi a tres de los otros que había visto anteriormente. Una cara a la vez, cada uno en su propia “nube” como un cercado. Parecían concentrarse en mí, y aparentemente ayudaron a terminar el proceso de mantenerme con vida y de no hacerme tanto daño como debería de haberme hecho.

Aterricé y derrapé en el borde de la carretera y acabé dando unas cuantas vueltas en la hierba. Mis vaqueros tenían algunas marcas negras en la pierna derecha y manchas de hierba en la izquierda, con algunos rasguños en las rodillas de los pantalones. No estaban rotos y yo no sangraba por ninguna de las piernas. Rasguños apenas perceptibles en mis rodillas y una extraña marca en la cara medial de mi pierna izquierda justo bajo la rodilla. Nunca he tenido ninguna vena visible a través de la piel de mis piernas, pero desde entonces y hasta hoy, puede verse una pequeña sección de venas. Nunca he sentido diferencia alguna. Vestía un jersey rojo estilo camiseta con un adorno blanco y un balón de fútbol blanco en la zona del pecho e impreso en él: “Arkansas Razorbacks”. Tras derrapar, la mitad derecha estaba negra con unos cuantos pequeños agujeros, y la parte izquierda estaba verde por la hierba. El balón de fútbol ya no era blanco. Aún a día de hoy, desearía no haberlo lavado tanto ni desgastado. Sigo teniéndolo, pero la mayoría de las manchas han desaparecido. No tengo rasguños en ningún sitio en la parte superior de mi cuerpo, brazo izquierdo o cara. Hombros, pecho, nalgas no están afectados en absoluto.

Mi brazo derecho es otra historia. Tengo una buena rasgadura en el codo a causa del retrovisor del coche que había golpeado, y tengo dos grandes cortes en la cara media justo bajo el área principal de mis antebrazos. Algo de piel ha sido erosionada de la parte superior del antebrazo, y arañazos y pequeños cortes tuvieron lugar en la palma y el dorso de mi mano derecha. Hubo mucha hemorragia y había gravilla en las heridas. Puedo mover mi brazo, y no hay huesos rotos, ni lesiones articulares. Un grupo de personas que se había reunido quedaron sorprendidas al ver que me levantaba, andaba, y luego levantaba la moto y evaluaba los desperfectos.

Me dijeron que debería examinarme, y hacerme un chequeo. Mientras me hablaban, yo era completamente sabedor de la experiencia que acababa de tener, y que estaba poniendo en orden. Sabía que no debía preocuparme por nada. ¿Mi primer pensamiento mientras estaba sentado en la hierba antes de levantarme? No era que me estuviese diciendo a mí mismo que era un milagro, sino que pensaba para mí mismo que era “científico”. No estaba disgustado por la motocicleta o por el coche que no se movían. Me enteré por el patrullero de la autopista que la mujer sufría gran ansiedad y problemas cardíacos, y simplemente se quedó helada cuando vio mi motocicleta llegar en su espejo retrovisor. Sabía que algo grandioso había sucedido, y le di gracias a Dios por los ángeles que mandó para ayudar, aunque no tuvieran el aspecto de ángeles de “manual”.

La motocicleta estaba en mal estado y en exceso dañada para conducirla o arrancarla. Estaba prácticamente para el desguace y más tarde la vendí como chatarra. Examiné los buzones de correo. Los tres estaban arrancados de los postes, y parece que mi brazo derecho arrancó el primero, y puede que el segundo. El primer poste de 20 cm de diámetro estaba roto por la mitad con ambas partes colocadas a los lados. El poste del medio era una traviesa de ferrocarril y estaba arrancado en un ángulo de 45 grados. El tercer poste era de 20 cm como el primero y estaba arrancado del suelo por su costado. Todos estos postes estaban a la izquierda de mi trayectoria. El casco que llevaba no tenía ni un solo rasguño. Antes de percutirlos, mi cara se hallaba al nivel de los buzones. Creo que mientras mi espíritu estaba subiendo, mi cuerpo físico lo siguió en cierta manera. Manteniendo las manos sobre el manillar, el brazo encajó el choque del accidente mientras la cabeza lo evitaba. También me di cuenta, tras volver a la moto, que mi reloj Casio había desaparecido. Nunca lo sentí deslizarse en mi brazo izquierdo, arañarlo o salir volando. Me animaron a entrar a la casa delante de la cual sucedió todo y a lavarme en la bañera. Mientras lo hacía, el patrullero encontró el reloj. Estaba unos 5 metros más allá del sitio del que me había levantado. La pulsera no estaba rota, no comprendimos cómo se desprendió. Puede que la pulsera se abriera cuando salté extendiendo los brazos. Para mí mismo, he pensado mucho en la manera en que el tiempo pareció ralentizarse durante la experiencia, para luego acelerarse cuando volví a bajar. Nunca he dejado de preguntarme si es la razón por la que se desprendió. ¿Quién sabe?

Antes de abandonar la escena, los ocho mirones parecían aturdidos. Yo simplemente afecté encontrar todo aquello banal. Estaba lleno de energía, y radiante por dentro. En realidad, no le podía decir a nadie exactamente lo que acababa de pasar, pues no les conocía lo suficientemente bien. Me convencieron para que montara con el patrullero y fuera al hospital de Dardanelle, y él también pensaba que debía quedarme durante la noche solo para asegurarme de que no había lesiones internas. Lo peor era la gran cubeta de agua oxigenada en la que estaba sumergido mi brazo derecho. No sabían por qué parte de mi brazo empezar, por lo que lo sumergieron todo a la vez. No había tenido ningún dolor del accidente hasta que esto ocurrió.

Llamé a mi compañero de habitación de Arkansas Tech University, y me trajo algunos efectos personales. Mientras le esperaba tumbado en la cama del hospital (me sentía estúpido pues sabía que, además de eso, nada más estaba mal) otra persona en la habitación estaba conectada a cierto aparato. Sucedió que éste dejó de funcionar y llegó una enfermera. Se quedó bastante perpleja pues la máquina nunca había fallado, no debía haberse parado, se suponía que un programa de seguridad debía haberla arrancado de nuevo. Frustrada, se fue a buscar a un médico. Mi mente había trabajado mucho mientras esta experiencia se “grababa” en mi consciencia. Sin duda, toda la experiencia. Sentí una oleada de confianza en mi fe, y medité en que la máquina volvería a arrancar antes de 30 segundos. Lo hizo, y cuando la enfermera volvió, no lo podía entender y se sintió incómoda por la contrariedad que le había provocado al médico haciéndolo venir en balde.

Mi amigo me trajo algunos efectos personales, y finalmente tuve que decirle a alguien lo que me había sucedido. Él provenía de un entorno espiritual muy distinto al mío, pero por entonces ambos nos estábamos volviendo más aconfesionales, y él escuchó con gran interés. Él sabía que yo era sincero y que no tenía motivos para inventarme aquello. Mi brazo estaba totalmente vendado desde los dedos hasta el hombro, y no era capaz de doblarlo lo suficiente ni siquiera para beber un vaso de agua. Así que escribí con la zurda las siguientes dos semanas, levanté los pesos con el brazo izquierdo solamente y me desenvolví lo mejor que pude. A las dos semanas, me retiraron los vendajes y el médico quedó muy impresionado por el excelente aspecto. Después de eso, solo vendajes menores y podría reanudar cualquier actividad que no los arrancara.

¿Alguna medicación asociada o sustancias que pudieran afectar la experiencia? No.

¿Fue la experiencia difícil de expresar con palabras? No estoy seguro. No era para mí difícil de entender lo que estaba tratando de decir, pero lo era para algunas personas. Muy difícil para algunos si no se ajustaba a los parámetros a los que habían sido condicionados.

¿En el momento de la experiencia, existía algún acontecimiento que amenazara su vida? Sí. Acababa de golpear el lateral izquierdo de un coche mientras iba en mi motocicleta y tras impedir que ésta se cayera y vi que el velocímetro marcaba 70 km/h. Después de que mi codo arrancara el espejo de la puerta del coche del lado del conductor, miré hacia delante y vi una fila de 3 buzones de correo, todos en soportes muy gruesos y pesados. (Más tarde me percaté de que el 1º y el 3º eran postes de 20 cm de diámetro y el 2º una traviesa de ferrocarril).

¿Cuál era su nivel de consciencia y de vigilancia durante la experiencia? No estaba aturdido en absoluto. Completo, 100%. No me perdí ni un latido, no me sentí débil o confuso. Estaba alerta al detalle, y tenía la consciencia de cierta “dualidad”; presté oído a algo de la experiencia física mientras captaba lo que ocurría ante mis ojos. Me di cuenta de que el tiempo era diferente, incluso lo sentí mientras la experiencia tenía lugar, no solo después.

¿Era la experiencia de algún modo parecida a un sueño? No existe en modo alguno un sueño parecido. Verdaderamente no lo era; era muy concreto.

¿Experimentó una separación de su consciencia de su cuerpo? Sí, del cuerpo. Pero también sabía que el físico pasaba por el accidente y le presté oído. Volví a él después de sentirme a mí mismo “re-descender”.

¿Oyó usted algún sonido extraño o ruidos? Sí, chispas explosivas y ruido de viento precipitándose.

¿Pasó usted hacia o a través de un túnel o espacio cerrado? Arriba adentro del cielo, y luego hacia la apertura de la ventana que se abrió.

¿Vio usted una luz? Sí, no como un haz brillante, sino una atmósfera bien iluminada en la ventana, así como una estructura parecida a un ser de luz. Una luz parecida a plasma en los ojos del ser del medio.

¿Se encontró usted o vio a algún otro ser o seres? Sí, en la ventana que se abrió. Uno grande con ropa blanca, cuerpo blanco y ojos ardientes, cabellos algo largos en los que parecía haber electricidad estática. Comunicaba un compromiso de amor, confianza, concentración, orientación, me salvó. Vi otras tres entidades en la ventana de la experiencia y luego a mi derecha hacia el final del accidente. Caras blancas, con destacadas características, sobre todo las cejas.

¿Vio usted o visitó dimensiones, niveles o lugares hermosos o de alguna otra manera peculiares? Lo que parecía ser una ventana abierta por una energía plásmica chispeante, es lo que yo ahora llamaría un portal a otra dimensión. Aparecida a partir de las chispas que parecían provenir de ninguna parte mientras yo miraba el puro cielo azul. Después de finalizar la salida fuera del cuerpo, vi de nuevo 3 pequeñas entidades (solo las caras) en formaciones parecidas a “nubes”.

¿Tuvo alguna sensación de alteración del tiempo o el espacio? Sí. Muchas cosas fueron vistas en el corto tiempo que le llevó a la motocicleta atravesar los buzones de correo. Sentí que el tiempo se ralentizaba, y oí los sonidos ralentizarse desde la escena física que se desarrollaba por debajo de mí.

¿Tuvo usted la sensación de comprender una sabiduría especial, un orden y / o propósito universal? Estaba condensado, y más tarde salió más. Cuando dije que no quería “irme” ahora, sabía que era debido a un propósito que no había cumplido. Algo del conocimiento que adquirí era “científico”, no era cosa de magia. La espiritualidad representa más de lo que la religión tiende a admitir.

¿Alcanzó usted un límite o una estructura física de delimitación? No estoy seguro. Mientras era llevado hacia lo alto (salida fuera del cuerpo), percibí mi brazo espiritual con el cielo azul a su alrededor. Pero el portal que se abrió no parecía provenir del aire que me rodeaba. Parecía provenir de la nada. Mientras se hacía más grande, no percibía el cielo, y me sentí a mí mismo atraído hacia la zona donde la ventana se abrió. No puedo decir que fuera totalmente llevado adentro, pero como si lo hubiese sido.

¿Tuvo usted consciencia de acontecimientos futuros? No entonces y allí, pero un mayor conocimiento al respecto me vino tras la experiencia. Siempre he tenido algunas ideas sobre las cosas esotéricas, pero esta experiencia aceleró aquello.

¿Se implicó en, o fue consciente de, una decisión de vuelta al cuerpo? No en la decisión, pero fui consciente del hecho de ascender y de regresar.

¿Cómo resultado de su experiencia, ha recibido usted dones psíquicos, paranormales u otros dones especiales que no tuviera antes de la misma? Muchas cosas con el paso de los años. Una en particular y de lo más telepático ocurrió 4 meses después. Caminaba de mi dormitorio a la cafetería un martes de enero de 1980. Iba hacia el este cruzando un aparcamiento, cuando sentí una “ola de energía” viniendo justo del noroeste al sudeste. Literalmente golpeó la parte trasera y la lateral izquierda de mi cabeza y la atravesó hacia la parte derecha y frontal y casi me desmayo, tuve que agarrarme para no caer. Un mensaje se imprimió en mi mente y era muy claro y concreto. Simplemente lo supe, y supe que no podía dudar de él. Palabra por palabra, el mensaje era: “Jimmy Lewis va a llamarte dentro de tres días entre las 5 y las 6 de la mañana”. Fue amigo mío en 5º curso cuando yo acababa de llegar a la ciudad, un buen amigo desde el 9º curso y un amigo íntimo desde nuestro último año de colegio. Sabía que no debía decírselo a nadie y seguir con mis quehaceres. Cuando me fui a la cama el jueves por la tarde sabía que me iba a telefonear. Nunca me había llamado a la universidad, solo contactábamos cuando regresaba a la ciudad. El teléfono sonó a las 5 y media, y él se hallaba en apuros.

También experimenté lo que algunas iglesias llaman el bautismo por el Santo Espíritu en noviembre de 1979. No por la manera tradicional de la Iglesia ni por las emociones. Pasé algún tiempo en mi cama un sábado por la mañana después de desayunar en el campus. Yendo a la cama, sentí que necesitaba rezar por una chica en el campus que parecía necesitarlo. Yo era muy sincero con respecto a ello y estaba muy concentrado. Se estaba fresco en mi habitación del 4º piso pues tenía una ventana abierta (no soy nada friolero). Mientras rezaba, empecé a oír el sonido del viento y sentí el calor más confortable de mi vida. Estaba húmedo de sudor, pero era agradable. Me sentía muy ligero, y empecé a sentir mi lengua moverse por sí misma. Supe entonces que algo por lo que me había estado preguntando estaba a punto de suceder. Simplemente dejé que sucediera más que pensar en ello demasiado o bloquearlo. Mi lengua empezó a moverse adelante y atrás como nunca había experimentado y una especie de lengua extranjera empezó a llegar a mi boca. Sentí una paz que sería difícil de explicar, y cuando gradualmente me permití a mí mismo sentir más de las cosas físicas que me rodeaban, no podía creer lo bien que me sentía. La calidez era increíble, sin embargo la temperatura en mi habitación no sobrepasaba los 15º C.

¿Tuvo usted tras su experiencia algún cambio de actitudes o creencias? Fue un proceso gradual. He sido capaz de leer a través de cosas y situaciones que parecían limitar a otros. Lo pasé mal por el hecho de que muchas otras personas no tienen ninguna referencia respecto a los saberes que creo he adquirido como resultado de estas experiencias. Mi espiritualidad no está encadenada a ninguna de las creencias tradicionales. No acepto ciegamente cada interpretación literal que algunos religiosos tratan de imponer. Algunos escritos y eventos pueden muy bien ser simbólicos y también tengo la fe de creer que las escrituras, sea cual sea su verdadero número, pueden ser a la vez simbólicas y literales. No pondré límites en la autoría que muy bien podría tender hacia estas cosas.

A través de mis años de escuela y primeros dos años de universidad, tenía una terrible actitud hacia la ciencia. La rehuía y hacía todo lo posible para evitar ir a clase. A la edad de 23 años, adquirí algunas nociones relacionadas con la salud, había cambiado en efecto de asignatura principal a favor de este dominio. Pero no quería ninguna de las ciencias aplicadas. Así que ¿qué debo hacer ahora? Lo milagroso de este evento es que ahora doy clases de ciencia en el colegio. Cuando empecé a asistir a más cursos de ciencia, a la vez antes y después de obtener mi licencia de salud y educación física, obtuve en ellos mis mejores notas. Y sigo disfrutando pasando el tiempo leyendo muchos artículos e incorporando algunos asuntos científicos a mi vida diaria. Creo que el asunto es una extensión de la espiritualidad, como lo es todo el conocimiento. Cuando sabemos por qué y cómo funcionan las cosas, muchos asuntos en la vida cobran mayor sentido. Uno puede incluso percibir un sentido de “providencia”.

¿Ha afectado la experiencia a sus relaciones? ¿Vida diaria? ¿Prácticas religiosas etc.? ¿Opciones de carrera? Puedo desasirme, ciertas cosas muy emotivas para algunas personas pueden no serlo para mí. Depende de si la conducta de la otra persona está basada en la fe o en el miedo. Yo no diría que haya tenido importantes cambios en mi vida cotidiana, si bien los “cuidados del mundo” en general ya no son tan importantes para mí. Me centro más en los asuntos que afectan al objetivo o a la providencia, en mí mismo o en otros. Tengo que tener cuidado con lo que comparto con diversas personas. Puedo narrar en 2 dimensiones, 3 dimensiones o planos superiores. Solo depende de con quién pase el tiempo. Sigo implicado en algunas cosas que siempre he gozado, por ejemplo el atletismo, pero paso mucho tiempo leyendo. Siempre he preferido el término espiritual al de religioso, pero ahora sé que a menudo soy todavía un “ser religioso”. Trato de respetar todas las ideas y creo que muchas pueden ser más compatibles de lo que solía pensar. Soy mucho menos crítico con los otros de lo que lo era antes. No me preocupo demasiado por el dinero (y eso puede afectar a las relaciones). No le veo el interés. Todo esto es muy temporal para mí.

He tenido que progresar en ciertas situaciones. Al principio no fue fácil estar separado de los demás. Pero he visto cómo este evento ayudó a hacer más fácil que eso ocurriera si fuese necesario, y también ayudó a abrir más puertas, a conocer a otros en diferentes situaciones.

¿Ha cambiado su vida expresamente como consecuencia de su experiencia? Fue como un chapoteo en el agua. Los que vivían conmigo y me conocían bien, podían seguirme cuando hablaba de ello. Los que estaban un poco más alejados parecían poder comprender parte de la experiencia. A medida que las ondas se alejan, pierden intensidad, lo mismo ocurrió con las otras personas a las que se lo conté. Simplemente estaban demasiado alejadas de mí para percibir la ola sobre la que surfeaba. Desgraciadamente, ciertos miembros de la familia, de los que pensaba que me consideraban fiable, así como ciertos curas que creía sinceros, tuvieron mucha dificultad para integrar lo que dije. Los que más parecieron beneficiarse solo fueron algunos amigos íntimos y nuevos conocidos. A estos últimos no se lo conté directamente, pero se beneficiaron gracias a las numerosas enseñanzas adquiridas como resultado de la experiencia. Creo que discierno mejor y puedo ayudar a otros en lo que siento que necesitan. Siendo menos crítico, aprendo también más de los otros.

Confianza en mí mismo, realización del propósito, un mayor compromiso en hacer lo correcto. Apreciación del conocimiento.

¿Qué emociones experimentó usted después de su experiencia? Estupor. También me preguntaba por qué y cómo habían sucedido estas cosas.

¿Cuál fue la mejor y la peor parte de su experiencia? La mejor parte sería lo que sé y las cosas de las que me he dado cuenta desde entonces. Lo peor sería cuánto me contrarío cuando los demás simplemente no alcanzan a entender. Cuando se ponen límites a sí mismos.

¿Hay algo más que desee añadir acerca de la experiencia? Sí, he estudiado algo de psicología. No tengo el doctorado, pero es una opción de mi certificado de enseñanza. La aprecio, pero también sé que no es el fin de toda comprensión. Las cosas en este tiempo y espacio no pueden medir lo que puede originarse en otra dimensión. He tenido sueños y he leído teorías. Este evento no era ninguna de las dos cosas. Creo que algunas de esas entidades eran ángeles, y la presencia más grande era parte del espíritu de Cristo. Así, este evento ayudó a impulsar un propósito por el que yo iba demasiado lentamente. Yo sabía en el momento del accidente que dudaba en muchos asuntos, y esto fue para mí una llamada de despertar.

¿Tras su experiencia, tuvo usted algún otro acontecimiento en su vida, medicamentos o sustancias que reprodujeran alguna parte de la experiencia? En el sentido de que ciertos acontecimientos fueron influenciados por lo angelical; aunque tal vez no directamente visibles, los efectos han estado allí (he detectado la presencia de ángeles, incluyendo algunos que estaban en un enclave que al principio me hizo no ser consciente de ellos). También está el conocimiento interior, y eso es por lo que supongo que no tienen que ser necesariamente vistos.

Eventos que sucedieron antes de este accidente de moto y algunas experiencias desde entonces parecen evidenciar que todo esto es parte de un plan general. Muchas cuestiones esotéricas han sido abordadas, y aún espero recibir más respuestas.

¿Las preguntas planteadas y la información que acaba usted de proporcionar describen exacta y exhaustivamente su experiencia? He sido capaz de explicar muchas facetas de la experiencia, así como las condiciones previas clamando por un sentido, y situaciones posteriores evidenciando algunos resultados.