ECM de Sylvia W

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Historias de ECM
 

 

Tema de esta NDE: Accidente en la cocina. Sylvia se cae de una silla, se golpea en la cabeza, se sale de su cuerpo y tiene la NDE.

- Idioma original NDE: ingl�s. Fecha traducci�n: Ene-04. Traducci�n incompleta del original.

- Direcci�n NDE ingl�s (original): http://www.nderf.org/archives_2ndhalf2002.htm

- Direcci�n NDE espa�ol: http://www.nderf.org/language_menu.htm (Pulsar �Espa�ol/ECM historias�)

- M�todo de traducci�n: manualmente con ayuda programa Internet: http://www.freetranslation.com/

- Nota aclaratoria: Esta traducci�n no es perfecta, la ha realizado un traductor no profesional y puede contener errores respecto a la versi�n original. Se recomienda consultar la versi�n original en caso de duda.

- �Por favor, se necesitan voluntarios para traducir al espa�ol m�s NDEs! Contactar con Jody Long: nderf@nderf.org

DESCRIPCI�N DE LA EXPERIENCIA:

Estaba visitando a mi novio, a su hermano de otro estado y a una mujer que �l hab�a recogido en alg�n sitio. Todos estaban borrachos sentados alrededor de la mesa, ri�ndose, y haciendo de las suyas. Yo ten�a un resfriado y una infecci�n en el o�do y simplemente no pod�a aguantarlo m�s. Anteriormente, mi marido muri� en 1973, �l eligi� a este hombre como el hombre que quer�a que se casara conmigo. Mi marido sab�a que no ten�a mucho m�s tiempo de vida y ten�a miedo de que yo nunca me volviese a casar (nunca me volv� a casar). �l ten�a un negocio al lado de nuestra oficina inmobiliaria y parec�a una persona maravillosa. �l era un buen amigo, pero ninguno de nosotros sab�a que era alcoh�lico, puesto que solamente lo conoc�amos durante las horas de trabajo. Yo hice todo lo que pude para que dejase de beber, pero no tuve �xito. Le di una elecci�n: o yo o el alcohol. Despu�s de cinco a�os de relaci�n, escogi� la bebida y lo dej�.

Esto sucedi� tras 4 a�os de relaci�n. Yo estaba sentada en un taburete giratorio en la barra de la cocina. Gir� para levantarme e irme, y sent� que empec� a caer. Lo pr�ximo que supe es que yo estaba arriba en el tejado de la casa. Yo pod�a ver a trav�s del tejado, y all� tendido y arrugado en el suelo estaba el cuerpo de una mujer, de aproximadamente el mismo tama�o que una mu�eca Barbie. Mi "visi�n" y "o�do" eran muy agudos.

La mujer con la que �l estaba dio un salto para arriba, vino hacia el cuerpo y le dio la vuelta. Yo pude ver que era el cuerpo en el que yo hab�a estado metida. Hab�a un gran desgarro en la parte derecha de la frente y la sangre ca�a por la cara y por el suelo. La mujer se levant�, cogi� un trapo del fregadero e intent� lavar la sangre de los ojos y de la cara. El trapo estaba bastante mojado y m�s bien dilu�a la sangre. El hermano corri� r�pidamente hasta el cuerpo y busc� el pulso de la car�tida. "No siento nada." �l prob� a buscar el pulso radial en ambas mu�ecas. La mujer puso su cara cerca de la nariz del cuerpo y la mano en el pecho. "Ella no respira."

El hermano puso la oreja sobre el coraz�n. Ella dio r�pidamente al cuerpo dos soplos de aire y el hermano empez� las compresiones en el pecho. El novio empez� a llorar hist�ricamente. "Sivie, si te mueres, me matar�. Yo no puedo vivir sin ti. Te quiero. Si vives, yo nunca beber� otra vez. Oh Dios, por favor no permitas que ella muera."

Esto se est� poniendo dif�cil. Yo pod�a ver sin ojos, o�r sin orejas, comunicarme sin boca u otras partes del cuerpo. Yo supe todo el pasado y el presente. Yo sent�a que yo estaba en mi estado natural y el cuerpo era el estado temporal no natural. Yo estaba en casa donde yo pertenec�a. Donde yo quer�a estar.

Supe que obtuve este cuerpo porque mi madre y mi padre ten�an este peque�o cuerpo, y todos sus esp�ritus cercanos estaban ocupados. Ser�a un cuerpo femenino, enfermo y muy d�bil, pero era lo que yo necesitaba para experimentar lo que yo (el esp�ritu) necesitaba para crecer espiritualmente. Era como tomar una clase de universidad que odias, (como matem�ticas) pero que t� sabes que tienes que obtener una buena nota en ella para poder graduarte. As� que estuve de acuerdo, con reticencia, a tomar este cuerpo que pertenec�a a una familia en la que yo nunca hab�a estado antes. Yo tambi�n supe que previamente hab�a estado en un cuerpo que era el de un hombre enorme y malo que abusaba de las mujeres y los ni�os. Yo necesitaba experimentar lo que se sent�a al ser una mujer peque�a y enferma. Entend� por qu� el cuerpo era disl�xico. Ahora que era un verdadero desaf�o all� por los a�os 40-50s cuando t� eras humillada y castigada porque no sab�as distinguir la derecha de la izquierda.

Y por qu� yo escog� ser enfermera, y cada vez que intentaba dejarlo y entrar en otra profesi�n, me reten�an. Todo estaba claro. Iba a la escuela lejos de casa y yo s�lo ten�a una bolsa que pod�a llevarme. Hab�a ciertos art�culos requeridos y una peque�a marca a la izquierda. Tuve que elegir una cosa (como un oso de peluche favorito). Escog� mi habilidad para el arte y fue una sabia elecci�n. Los esp�ritus sab�an que yo s�lo estaba de paso, y yo tambi�n lo sab�a. Entonces una luz blanca brillante empez� a aparecer al final del pasillo. Quise ir hacia ella. Se volvi� m�s y m�s brillante y empec� a ir zumbando m�s y m�s r�pido. Y supe que hab�a estado de acuerdo, con reticencias, en tomar este cuerpo, y que yo no hab�a completado mi tarea.

Sent� que me reafirmaban que yo no estar�a sola, y que recordar�a mucho de lo que hab�a experimentado. Era el tipo de charla en la que te dan �nimos: "Vamos, chica... que t� puedes hacerlo... estamos orgullosos de ti.� Yo hab�a rezado durante tantos a�os para poder estar segura en mi coraz�n de que hab�a algo despu�s de la muerte... que Dios y Jes�s exist�an........

....... etc........ (la experiencia es m�s larga. Falta traducir el cuestionario y bastantes cosas m�s)

 

Traducio por Charif

DESCRIPCI�N DE LA EXPERIENCIA:

Estaba visitando a mi novio, a su hermano de fuera del Estado y a una mujer que hab�a recogido en alguna parte. Estaban todos borrachos, sentados alrededor de la mesa, riendo y armando jaleo. Yo estaba resfriada y ten�a una infecci�n de o�do y ya no soportaba m�s todo aquello. (Antes de que mi marido muriera en 1973, escogi� a este hombre como aqu�l con quien quer�a que yo me casase. Mi marido sab�a que le quedaba poco tiempo de vida y tem�a que yo no me volviese a casar nunca m�s (y no lo he hecho). �ste hombre ten�a un negocio cerca de nuestra agencia inmobiliaria y parec�a un chico maravilloso. Era un gran amigo, pero ninguno de nosotros sab�a que era alcoh�lico, pues s�lo lo trat�bamos durante las horas de trabajo. Intent� todo lo que se me ocurri� para hacer que dejase de beber, pero nunca tuve �xito. Le di a elegir: o la bebida o yo.

Tras cinco a�os de relaci�n, �l escogi� la bebida y yo le abandon�. (Esto ocurri� alrededor del cuarto a�o de relaci�n). Yo estaba sentada en la cocina en un taburete de bar giratorio. Me di la vuelta para levantarme e irme y empec� a sentir que me ca�a. Lo siguiente que supe es que estaba sobre el techo de la casa. Pod�a ver a trav�s del techo y yaciendo desplomado en el suelo estaba el cuerpo de una mujer del tama�o de una mu�eca Barbie. Mi �visi�n� y mi �audici�n� eran muy agudas.

La mujer con la que estaba peg� un salto, encim� el cuerpo y le dio la vuelta. Pude ver que era el cuerpo en el que yo hab�a estado. Ten�a una gran herida en la parte derecha de la frente y la sangre se vert�a sobre la cara y el suelo. La mujer alcanz� un pa�o de cocina del fregadero e intent� lavar la sangre de los ojos y de la cara. El pa�o estaba bastante mojado y s�lo dilu�a la sangre. El hermano corri� r�pidamente hacia el cuerpo y busc� el pulso carot�deo. �No siento nada�. Lo intent� con el pulso radial en ambas mu�ecas. La mujer puso su cara cerca de la nariz y su mano en el pecho. �No respira�.

El hermano puso su o�do sobre el coraz�n. Ella r�pidamente le dio al cuerpo dos bocanadas de aire y el hermano empez� las compresiones de pecho. El novio empez� a llorar hist�ricamente. �Sylvia, si te mueres, me mato. No puedo vivir sin ti. Te quiero. Si vives, nunca m�s beber�. �Oh Dios, por favor, no la dejes morir!�

Esto se volv�a dif�cil. Yo pod�a ver sin ojos, o�r sin o�dos, comunicarme sin boca u otras partes del cuerpo. Conoc�a todas las cosas presentes y pasadas. Sent�a que estaba en mi estado natural y que el cuerpo era el estado temporal no natural. Estaba en mi hogar al que pertenec�a. Donde quer�a estar.

Sab�a que ten�a este cuerpo porque mi padre y mi madre tuvieron este peque�o cuerpo y todos sus esp�ritus pr�ximos estaban usados. Iba a ser un cuerpo femenino muy d�bil y enfermo, pero era lo que necesitaba experimentar, lo que yo (el esp�ritu) necesitaba para crecer espiritualmente. Es como tomar clases universitarias de una asignatura que se aborrece (por ejemplo, matem�ticas) pero de la que se sabe que es necesaria para pasar un examen con vistas a la graduaci�n. Por lo tanto, convine con reticencia en tomar este cuerpo perteneciente a una familia con la que yo nunca hab�a estado antes. Sab�a igualmente que antes hab�a habitado un cuerpo que era el de un enorme hombre malo que maltrataba a las mujeres y a los ni�os. Necesitaba vivir lo que supone ser una peque�a mujer enferma. Entend�a por qu� el cuerpo era disl�xico. En los a�os 40-50, era una verdadera prueba cuando se era humillada y castigada porque no distingu�as la derecha de la izquierda.

Y tambi�n entend� por qu� escog� enfermer�a y por qu� volv�a a ella cada vez que la intentaba dejar para entrar en otra profesi�n. Todo estaba claro. Iba a la escuela lejos del hogar y s�lo pod�a llevarme un bolso. Ciertos objetos eran necesarios y hab�a poco sitio en el bolso. Ten�a que elegir una sola cosa (como mi oso de peluche preferido, por ejemplo) y eleg� mi talento de artista y fue una sabia elecci�n. Los esp�ritus sab�an que yo s�lo estaba de paso, y yo tambi�n. Entonces, una brillante luz blanca empez� a aparecer al final del pasillo. Quise ir hacia ella. Se volv�a cada vez m�s y m�s brillante y yo empec� a acelerar cada vez m�s y m�s r�pido. Ella y yo sab�amos que yo hab�a acordado tomar este cuerpo con renuencia y que no hab�a completado mi tarea.

Se me tranquiliz� con respecto a que no iba a estar sola y a que recordar�a gran parte de lo que hab�a experimentado. Era como una especie de charla de animaci�n� algo as� como: �Atenci�n, t� puedes hacerlo� estamos orgullosos de ti.�  Hab�a rezado tantos a�os para saber en mi coraz�n si hab�a algo tras la muerte� si Dios y Jesucristo exist�an. A los siete a�os, los curas y las monjas me llamaban �Santo Tom�s el dubitativo� porque lo cuestionaba todo. S�lo sab�a que lo que me dec�an no era cierto, pero no sab�a cu�l era la verdad.

La Luz sab�a lo mucho que sufr� intentando recordar. Tratando de dar sentido a trozos de sue�o, cosa que no hac�an los dem�s ni�os. Estuve a punto de morir a los 14 a�os de una grave enfermedad y ten�a sue�os en los que estaba fuera de mi cuerpo y estaba en otros cuerpos con experiencias que no pod�a explicar, y estaba contra mi religi�n.

A los 6 a�os, vi una peque�a estatua del David de Miguel �ngel con una hoja de higo. Me puse furiosa y no sab�a por qu�. Encontr� un peque�o trozo de arcilla azul brillante en un riachuelo cerca de nuestra casa. La extraje con precauci�n y corr� excitada hacia mi madre. Le dije que �ste era el color que �l necesitaba. �l ten�a que tenerlo. Pero yo no sab�a qui�n era ��l�. Me sent� muy frustrada y llor�. Ella finalmente cogi� la arcilla y dijo que iba a guardarla para ��l�. A veces, por la noche, sobre todo cuando ten�a fiebre (lo que era frecuente) pod�a o�rlo a ��l� decir: �Movimientos amplios y lentos.� Pod�a sentir esta fr�a piedra suave, parecida a un gran muslo. Ten�a que pulirla con un pa�o rugoso y un fino polvo de la pila �all�. Yo estaba a gran altura y ten�a miedo a caerme, pero estaba m�s asustada por ��l�. Ya como adulta, vi una foto del verdadero �David� y supe que era el aut�ntico. Sigo muy apegada a esta estatua. Pero ahora s� qui�n era ��l�.

La luz me prometi� que no volver�a a tener estas experiencias y que conservar�a mis recuerdos cuando volviese a mi cuerpo. Yo sab�a que cualquiera que fuese mi deseo de quedarme, ten�a que volver, y lo hice. S�bitamente estaba de vuelta en mi cuerpo, temblando, fr�a, en atroz dolor, sin poder ver por la sangre en mis ojos. La mujer puso un pa�o seco en mi cabeza y me limpi� la cara. Me pusieron en la cama y se fueron. Mi novio perdi� el conocimiento.

Alrededor de medianoche, su compa�ero de habitaci�n volvi� y me llev� al hospital. Me suturaron la herida de la frente y me mandaron a casa. La enfermera de urgencias sab�a que yo ten�a una conmoci�n cerebral, pero el m�dico no le hizo caso. Ella me dijo entonces que estuviese en la puerta de mi m�dico en cuanto abriese por la ma�ana. Y as� lo hice. �l confirm� la conmoci�n cerebral, pero cuando intent� decirle lo que pas�, me dijo que o paraba o tendr�a que internarme. Durante mucho tiempo, no se lo mencion� a nadie.

No era importante para nadie salvo para m�. Conocer o no la verdad, no la cambia. Cuando todo el mundo �sab�a� que la tierra era plana y que el sol giraba a su alrededor, la tierra era a pesar de ello redonda y giraba alrededor del sol. Ignoro por qu� vine a vuestro sitio web. Ignoro por qu� estoy escribiendo esto. Ya no me pregunto m�s estas cosas. Gracias por darme la oportunidad de escribir esto. Me siento mejor aun cuando sepa que puede que nunca sea le�da. Un punto interesante: mi querido marido, mi alma gemela que muri� en 1973, no estaba all�. No esperaba que estuviese all�. Est� de vuelta aqu�, pero de momento no me es dado saber d�nde.

�Alguna medicaci�n asociada o sustancias que puedan haber afectado a la experiencia? No.

�La experiencia fue dif�cil de expresar con palabras? S�.

      �Qu� es lo que en la experiencia la hace dif�cil de comunicar? No hay palabras para explic�rselo a gente que no lo ha experimentado. Mi m�dico me dijo que fue un sue�o, y que si continuaba pensando sobre ello, iba a tener que internarme. Por lo que me estuve quieta.

�En el momento de la experiencia, exist�a una situaci�n amenazante para su vida? S�.

      Describa: recib� reanimaci�n cardiopulmonar.

�Cu�l era su nivel de conciencia y de vigilancia durante la experiencia? Pues fue una escena muy interesante. Estas dos personas completamente borrachas, actuaban como si estuviesen completamente sobrias, me reanimaron tan bien como lo pude ver hacer a lo largo de mi vida. Esto me interes�. Observ� el comportamiento de mi novio, pero era como mirar a un beb� caer por el suelo con sus grandes pa�ales y echarse a llorar. No est� lastimado. Est� llorando de frustraci�n. Es una experiencia de aprendizaje, no es grave. �sta es la parte que puedo explicar con facilidad. La otra parte es dif�cil pues no es f�cil de explicar con palabras.

�Fue la experiencia de alg�n modo parecida a un sue�o? Esta parte de mi experiencia no se parec�a en absoluto a un sue�o. Era la realidad y la comprend�a completamente en aquel momento. Simult�neamente a lo que describ� m�s arriba, se hallaban frente a m� un cierto n�mero de entidades que eran f�sicamente como yo� en nuestro estado normal sin cuerpo. �ramos masas de energ�a ovoides �en r�pido movimiento� a diferentes frecuencias. A mi izquierda hab�a dos masas de energ�a� a falta de un t�rmino mejor yo las llamo �esp�ritus�. Se mov�an tan r�pido como yo. Se �alegraban� de verme.

Ambos fueron nuestros vecinos cuando se hallaban en sus cuerpos (eran 30 o 40 a�os mayores que yo). Mi madre me hab�a escrito unos meses antes anunci�ndome la muerte de uno de ellos. Dos semanas despu�s de mi experiencia, me escribi� diciendo que el otro hab�a muerto justo d�as antes de mi experiencia.. Me sent�a muy cercana a estos esp�ritus. Tres esp�ritus m�s se hallaban detr�s de ellos, luego cuatro esp�ritus m�s y otra fila de alrededor de cuatro. (Con el paso de los a�os, mi memoria espec�fica se desdibuja). A mi derecha hab�a tres esp�ritus, luego 3 � 4 m�s.

Hab�a como una especie de pasillo estrecho entre estos dos grupos. No hab�a suelo ni ning�n otro objeto f�sico. Al borde del pasillo, en la tercera fila a la derecha, se hallaba el esp�ritu que hab�a estado en el cuerpo de mi padre. Hab�a muerto en 1969. No me sent�a tan cercana a este esp�ritu.

�Experiment� una separaci�n entre su conciencia y su cuerpo? S�.

Describa su aspecto o forma cuando estuvo fuera de su cuerpo: vea la experiencia.

�Qu� emociones sinti� usted durante la experiencia? Vea la experiencia.

�Oy� usted alg�n sonido o ruido extra�os? No, no ten�a o�dos. No o� ninguna m�sica como cuentan otros.

�Pas� usted por, o en, un t�nel o recinto? No.

�Vio usted una luz? S�.

      Describa: reconfortante, muy brillante, �blanca�. Era una reuni�n de toda la energ�a de la que estoy actualmente separada. Los �esp�ritus� que estaban conmigo tambi�n formaban parte de la luz, pero s�lo estaban ah� para acogerme e iban a volver a la luz colectiva.

�Encontr� usted, o vio, a otros seres? S�.

      Describa: los conoc�a a todos, pero no a todos en el curso de esta vida.

�Experiment� usted una revisi�n de acontecimientos pasados de su vida? S�.

      Describa: vea la experiencia.

�Observ� usted u oy�, durante su experiencia, algo relacionado con personas o acontecimientos que pudiera ser verificado m�s tarde? S�.

      Describa: no sab�a que un vecino, con cuya energ�a me encontr�, hab�a fallecido. De todos modos ahora ya no puedo corroborar esto, pues mi madre muri� el a�o pasado de Alzheimer. Fue ella la que me anunci� su muerte en una carta.

�Vio usted o visit� dimensiones, niveles o lugares hermosos o de alguna otra manera peculiares? No.

�Tuvo usted alguna sensaci�n de alteraci�n del tiempo o el espacio? S�.

      Describa: espacio y tiempo no tienen ning�n significado. Son corporales.

�Tuvo usted la sensaci�n de tener acceso a una sabidur�a especial, a un orden y / o prop�sito universal? S�.

      Describa: ver 4.

�Alcanz� usted un l�mite o una estructura f�sica de delimitaci�n? S�.

      Describa: sab�a que no pod�a ir hacia la luz. Tambi�n hab�a una separaci�n entre m� y las otras esencias.

�Se dio usted cuenta de futuros acontecimientos? S�.

      Describa: da mucho miedo y yo procuro no darlo. Cuando mi hijo ten�a 16 a�os, lo vi en un ata�d, pero esbozaba una leve sonrisa y yo sab�a que se encontraba bien. Una semana m�s tarde se vio envuelto en un grave accidente de coche con otros tres chicos que no se esperaba que sobrevivieran. Fue despedido, �abducido� fuera del coche en el primero de los 10 rodillos y sufri� una peque�a abrasi�n en su cuello. Un m�dico, 2 polic�as y varios enfermeros testimoniaron el accidente. Todos dijeron que era la cosa m�s extra�a que nunca hab�an visto. Era como si alguien lo hubiese levantado y lo hubiese depositado sobre sus pies. Mi marido (que hab�a fallecido 6 a�os antes) amaba mucho a este muchacho y s� que �l es el responsable de esto.

�Estuvo usted implicada en, o consciente de, una decisi�n de vuelta al cuerpo? S�.

      Describa: sab�a que ten�a que volver. No hab�a discusi�n al respecto. Ello no me hac�a feliz, pero no ten�a otra opci�n.

�Como resultado de su experiencia, ha recibido usted dones ps�quicos, paranormales u otros dones especiales que no tuviera antes de la misma? No.

      Describa: sin embargo, acepto / comprendo m�s lo que me ha estado sucediendo desde la infancia. Tambi�n tengo fuertes sentimientos de que animar a tener, o buscar estas experiencias, no es un acto positivo. A veces siento una presi�n en mi hombro y el sentimiento� no vayas all� no lo necesitas. Al principio, mis colegas de hospital se burlaban de m� cuando instalaba el carrito de reanimaci�n al lado de la habitaci�n de un paciente, cuando no hab�a ning�n indicio que hiciese suponer un problema. A veces, ni siquiera conoc�a al paciente. Ignoraba el motivo por el que lo hac�a. Sin embargo, antes de que terminase mi servicio, se disparaba la alerta para ese paciente. El carrito de reanimaci�n est� concebido para gestionar las paradas cardiorrespiratorias y dem�s urgencias mortales.

Una enfermera jamaicana estaba segura de que era vud�. Un m�dico lo explic� como que yo era sensible a ligeros cambios en la condici�n del paciente y anim� a las otras enfermeras a ser m�s vigilantes.

Ahora tambi�n entiendo por qu� algunos de mis pacientes dec�an que su dolor disminu�a cuando les tocaba. A veces pod�a sentir un c�lido flujo de energ�a dejar mi cuerpo cuando les tocaba. Ellos se relajaban. Pero si lo hac�a muy a menudo me cansaba mucho. Ahora s�lo utilizo esto con mis nietos. Ten�amos un cirujano que, cuando llegaba a planta, nos daba (a las enfermeras) un dulce y c�lido abrazo. �l lo llamaba un abrazo recuperativo. Cuando �l se encontraba bajo de energ�a, le cog�a un poco a cada una de nosotras. Si nosotras necesit�bamos energ�a, �l compart�a la suya con nosotras. La mayor�a de la gente hac�a burla de esto y algunos incluso lo llamaban �viejo verde�. Sin embargo, yo me sent�a tan descansada y calmada tras un abrazo. Era un hombre grande y por un instante ten�a la sensaci�n de que estaba dentro de su cuerpo. Nunca sent� que era algo sexual�. era algo espiritual. Tras hacer esto durante 20 a�os, la administraci�n del hospital le amenaz� con retirarle sus privilegios si continuaba haci�ndolo. Dej� de hacerlo y yo estuve muy contrariada. Antes de dejar el trabajo en el hospital la �ltima vez, le habl� de esto. Recuerdo mirar su cara y estaba radiante. Tan s�lo sonri� y dijo: �T� sabes.� Dije: �S�.�

Fue un m�dico del MASH durante la guerra. No s� lo que pas� con �l. Lo vi salvar vidas y realizar operaciones que ning�n otro m�dico en nuestro hospital intentar�a. No lo volv� a ver despu�s, pero ten�a un esp�ritu muy especial.

Hace unos 10 a�os, vino a nuestra casa un joven estudiante, con otros 3, para trabajar en un proyecto de la facultad con nuestra hija. Muchos a�os antes, yo le hab�a hablado a mis ni�os de mi experiencia, pero creo que no me creyeron por lo que lo dej� correr. Me sent� atra�da hacia este joven sentado a la mesa. Levant� los ojos hacia m�, ignoro en qu� momento pasamos al nivel espiritual. No hubo ni una sola palabra� s�lo una muy c�lida sensaci�n de saber, una comunicaci�n que no puedo explicar. Fui devuelta al mundo real por mi hija que me sacud�a. Estaba muy contrariada y quer�a saber qu� es lo que estaba pasando. Le dije: ��l sabe�. �l asinti�: �S�. Ella quiso saber qu� es lo que �l sab�a, por lo que le dije que �l hab�a visitado la luz. �l dijo que tendr�a por entonces 5 � 7 a�os� una edad muy joven. Los dej� con sus estudios. Tras aquel d�a, mi hija dijo que ahora cre�a mi �historia� porque su compa�ero le hab�a contado una experiencia similar. Nunca le hab�a hablado de ello antes a nadie, pero supo en cuanto me vio que yo tambi�n sab�a y se hab�a sentido c�modo habl�ndole de ello a mi hija.

�Tuvo usted tras su experiencia alg�n cambio de actitudes o de creencias? S�.

      Describa: ya no sigo intentando convencer a la gente. Soy m�s apta para dejar que las cosas sigan su curso, sintiendo que la gente aprender� / entender� cuando est� preparada. La �nica cosa por la que me apasiono es el suicidio. Me trastorno mucho cuando la gente empieza a considerar la posibilidad del suicidio. Me siento muy frustrada porque siento que alguien / algo me est� deteniendo la mayor parte del tiempo. Tengo pues que arg�ir diciendo cu�nto va a echarlo de menos su familia. Siento su dolor y eso me agota completamente. A veces tengo la sensaci�n de que si no me alejo del potencial suicida, algo malo me va a ocurrir a m� tambi�n. Me cuesta mucho explicarme, as� que dejar� de intentarlo.

�Ha afectado la experiencia a sus relaciones?  �Vida diaria?  �Pr�cticas religiosas etc.?  �Opciones de carrera? Me despidieron, junto con otras 60 enfermeras, cuando ten�a 58 a�os.

Cada vez que intent� solicitar el desempleo o rellenar una solicitud para otro trabajo, algo me detuvo.

Me olvido de mi experiencia la mayor parte del tiempo. No intento recordarla, pero a veces cuando no consigo hacer algo, reflexiono sobre ella. Ten�a el sentimiento de que hab�a terminado con la enfermer�a como carrera, por lo que me retir�. Me volv� una artista y una �canguro�. He hecho retratos al �leo que me han asombrado. Ignoro de d�nde me vienen mis ideas de escultura con la arcilla �Femo�. Me siento con un pedazo de arcilla en la mano y, antes de que me d� cuenta, tengo hecho un peque�o elfo, o un gracioso mono, o un hada. Todas las artes se me dan excepcionalmente bien salvo las acuarelas. No logro aprender, por lo que las he dejado. Hace poco, un ni�o peque�o me pidi� que pintara un retrato suyo para su abuela. Despu�s, su amigo de 6 a�os lo vio y quer�a uno para sus padres. �stos quedaron tan impresionados que me pidieron que hiciera uno de su ni�o de 2 a�os. Lo hice y qued� magn�fico. El padre me dio 20 d�lares que no quise coger. �l dijo que era para pagar el lienzo y la pintura. Es la �nica remuneraci�n que he aceptado por mi arte. Prefiero donarlo. Para los regalos, mis hijos y sus amigos me dan vales de compra de un almac�n local de arte y as� puedo conseguir el material de arte. Hago un ramillete de diferentes cosas en casi todos los soportes y ellos cogen lo que desean. Esto me produce mucho placer y me �siento� bien. Esta es la parte de recompensa de lo que se supone que hago. Una promesa de la luz de hacer mi estancia aqu� m�s f�cil.

�Ha compartido usted esta experiencia con otros? S�.

      Describa: vea 4.

 1) Mi m�dico me hizo parar.

 2) Unos dos a�os tras mi experiencia, estaba trabajando como enfermera de salud laboral para una gran compa��a industrial y mi enfermera licenciada pr�ctica me dio un libro escrito por un m�dico sobre su experiencia extra corporal durante la guerra. Dijo que ella nunca compraba libros, siempre los ped�a prestados a la biblioteca. No sab�a por qu� hab�a comprado �ste. Lo ley� y no le dijo nada. De hecho tuvo dificultades para leerlo y m�s bien lo ley� por encima. Sin embargo, ten�a la extra�a sensaci�n de que deb�a d�rmelo. Lo le� esa noche. Incluso si no se correspond�a con mi experiencia, me hizo darme cuenta de que quiz�s yo no era la �nica que hab�a tenido una experiencia extra corporal. Al d�a siguiente, quise devolver el libro pero no lo encontraba. Durante 2 semanas mir� por todas partes pero no logr� encontrarlo. Finalmente, fui a la librer�a y la vendedora localiz� un ejemplar tras muchas b�squedas en el ordenador. Lleg� 2 semanas m�s tarde y se lo di a la enfermera. Cuando volv� a casa aquella noche, el primer libro se encontraba sobre la mesa de la l�mpara, cerca de la puerta. Nadie hab�a venido a la casa desde que la dej� aquella ma�ana. Extra�o. Le dije a la enfermera lo que hab�a pasado. Mujer muy religiosa, sinti� que Dios lo hab�a hecho por alguna raz�n. Me sent� compelida a hablarle de mi experiencia. Escuch� respetuosamente y apunt� que si yo cre�a que aquello se hab�a realmente producido, entonces realmente hab�a ocurrido. Dios act�a de manera misteriosa. Tambi�n me aconsej� que me guardara eso para m�, si no la gente iba a pensar que estaba loca. Ambas convinimos en que aquella discusi�n jam�s hab�a tenido lugar. 

3) Mis hijos tras 5 a�os aproximadamente: mi hija ahora me cree, pero admite que no comprende. Mi hijo escuch� atentamente, no hizo comentarios, nunca volvimos a hablar del tema. 

4) 1985. El abuelo de mi nieto sufri� un ataque card�aco y cirug�a de bypass. Hablamos de la muerte y de la posibilidad de una vida despu�s de �sta. Cont� parcialmente mi experiencia y �l me escuch�. Es ingeniero, un hombre de una gran inteligencia que habla poco. Dos a�os m�s tarde sufri� un ataque card�aco, sin respiraci�n ni pulso detectable. Llam� a urgencias, no consegu� sacarle del sof�. Es un hombre corpulento y estaba pegado al sof� a causa del sudor, que con los 40 grados de Florida, lo hab�a clavado a la madera tratada. Salt� sobre �l y le hice un fren�tico masaje card�aco. Justo en el momento en que lleg� la ambulancia, sus pupilas comenzaron a reaccionar y reanud� la respiraci�n. En el hospital me dijo que estaba decepcionado, porque no hab�a tenido ninguna experiencia. Se acuerda del dolor en el pecho, de haber estado sentado en el sof� y luego de enfermeros que se ocupaban de �l. Jam�s volvimos a hablar de ello. Tengo la sensaci�n de que no me cree. 

5) En 1987, durante un curso universitario sobre las Religiones del mundo (aspectos generales) habl�bamos de los rituales funerarios de los hinduistas� se le dice al muerto en varias ocasiones que vaya hacia la luz blanca y que no haga caso de las luces de colores. No recuerdo lo que dije, pero el profesor (un indio, nacido en una familia hinduista, pero educado por monjes cat�licos) me pregunt� si hab�a tenido alguna salida fuera del cuerpo. Le respond� que s�, pero no recuerdo c�mo sigui� la conversaci�n.  

6) El semestre siguiente, fui llamada al despacho del profesor de �pensamiento creativo y cr�tico�. Me dijo que yo destacaba en clase, pero no por ser la estudiante con m�s a�os (de hecho no lo era) sino porque normalmente estaba radiante y aquel d�a no. Quer�a saber qu� es lo que me pasaba. Estaba exhausta. Una joven compa�era de clase estaba teniendo ataques y su medicaci�n no funcionaba. Aquel d�a temprano hab�a tenido un ataque en la cafeter�a tras el cual dej� de responder. Llamamos a una ambulancia y yo le di toda mi energ�a. Estaba tan d�bil que no pude dar la siguiente clase. Se lo dije al profesor quien me puso en guardia al respecto. Me dijo que diera tan s�lo aquello que pudiese ahorrar. Hablamos durante un rato de mis experiencias corporales y entonces me pregunt� acerca de mi experiencia extra corporal. Esto me sorprendi�, pues no sab�a a d�nde quer�a llegar. Por un lado, me sent�a muy inc�moda habl�ndole de ello, pero mi boca segu�a hablando muy r�pido, casi fuera de control. Era como si alg�n otro estuviese utilizando mi cuerpo. No hablaba de mi experiencia, sino como un profesor explicando a qu� se parec�a estar sin un cuerpo en un sitio donde el tiempo y la distancia no existen. Detall� la estructura molecular, la f�sica, las propiedades de la energ�a. Fue la m�s extra�a de las experiencias. �l escuchaba atentamente. Cuando finalmente termin�, le pregunt� si �l hab�a tenido alguna vez una experiencia fuera del cuerpo. Me respondi� que no la hab�a tenido pero que estaba leyendo sobre ello y que estaba muy interesado. Nunca volvimos a sacar a colaci�n dicha conversaci�n.  

7) El compa�ero de clase de mi hija, descrito m�s arriba.  

8) 1989-1990. Un d�a, con otras 5 enfermeras durante una pausa en el hospital, una de las enfermeras cont� su experiencia fuera del cuerpo (20 a�os antes) justo cuando ten�a veinte a�os de edad, al tener una parada cardiaca en la sala de reanimaci�n, tras una importante operaci�n abdominal sobre m�ltiples segmentos gangrenados del intestino. Recordaba que yo estaba presente como enfermera. Explic� c�mo vio a Jes�s, Mar�a, Jos�, Dios con una toga blanca y una larga barba blanca, oy� una bella m�sica de instrumentos divinos tocados por �ngeles. Hab�a hermosas flores fragantes que no tenemos en la tierra, verdes monta�as, l�mpidas corrientes� yo escuch� sin hacer comentarios. Su cara resplandec�a mientras hablaba de esta experiencia que hab�a cambiado su vida y de la raz�n por la que se meti� a enfermera. Subiendo al ascensor le susurr� que yo tambi�n hab�a tenido una experiencia extra corporal pero que en absoluto era como la suya. Jes�s estuvo ausente. Al d�a siguiente, cambi� su pausa para el desayuno para que coincidiera con la m�a y me pregunt� si quer�a contarle mi experiencia. Encontramos una mesa aislada y se la cont�. No dijo nada, pero sus l�grimas resbalaban, no paraba de menear la cabeza diciendo �s� y acarici�ndome la mano. A continuaci�n me dijo que ella hab�a tenido la misma experiencia que yo y que estaba muy agradecida de saber que no estaba loca. Me cont� que cuando volvi� en s� en su habitaci�n tras la experiencia hab�a all� un cura para darle la extremaunci�n. Ella intent� decirle lo que hab�a visto, pero �l no par� de interrumpirla dici�ndole que Jes�s hab�a venido a encontrarse con ella. El cura volvi� todos los d�as durante un mes� hasta que sali�, le dijo y repiti� lo que se supone que deb�a de haber visto, hasta que ella se lo crey�. Y no fue hasta que yo le susurr� esas palabras en el ascensor, que los recuerdos de lo que realmente hab�a experimentado afluyeron de nuevo. Dijo que estaba agradecida y nunca m�s hablamos del asunto.

9) Hace cosa de un mes, un cura y su asistente llamaron a mi puerta, quer�an hablar de mi alma mortal. Yo estaba ocupada con mi hijo peque�o al que le estaban saliendo los dientes; plant� cara a esa terrible pareja y les dije bruscamente: ��Alguno de ustedes dos ha muerto alguna vez y luego ha vuelto?� Ellos respondieron: �No�. Entonces repuse: �Si alguna vez les ocurre, vuelvan y entonces discutiremos de nuestras almas mortales�. Reaccionaron como si hubiesen visto un fantasma y huyeron por el pasillo; aquello me regocij� para el resto del d�a. 

10) A ustedes. Eso es todo.

�Qu� emociones experiment� usted despu�s de su experiencia? Temor a ser internada en psiquiatr�a si alguien se daba cuenta de ello. Miedo a ser etiquetada de �chiflada� y eventualmente a perder mi licencia de enfermera. Frustraci�n por no poder hablar con nadie. Ausencia de miedo a la muerte. Muchos temores concernientes al tiempo que me quedaba antes de la muerte de mi cuerpo. Hace 5 d�as, mi m�dico me pregunt� que de qu� forma deseaba morir. A los 63 a�os hay que pensar en ello. Mi madre muri� en agosto pasado de la enfermedad de Alzheimer a la edad de 89 a�os. Muri� de hambre porque hab�a olvidado c�mo se traga. Hab�a expresado su voluntad de no ser alimentada a la fuerza. Durante 13 meses, me ocup� de ella las 24 horas del d�a, los 7 d�as de la semana, respet� su voluntad. Pero, c�mo dese� poner el maldito tubo en su est�mago y alimentarla por sonda g�strica. La v� morir cent�metro a cent�metro. Es lo m�s dif�cil que he hecho jam�s, no quiero que mis hijos pasen por esto. Ella no me reconoc�a, ya no se conoc�a ni a s� misma. Mi padre muri� a los 68 a�os de una parada cardiaca, con una sonrisa en los labios. Era fumador como yo, su trabajo era estresante. El m�o tambi�n. Tengo un problema card�aco que, si no se atiende, al final te mata. Si tomo medicamentos, sobrevivir� y estar� a la merced del Alzheimer. Tengo la sensaci�n de que ahora me dan una opci�n. Es algo que no aprueban ni mi marido ni mis ni�os. Aprieto la receta en mi mano� y la pongo lejos. Siento el peso en mi hombro� �Est� bien�.

�Cu�l fue la mejor y la peor parte de su experiencia? Toda ella fue maravillosa, confortable. La parte dura vino despu�s.

�Hay algo m�s que quisiera a�adir en relaci�n con la experiencia? Creo que ya lo dije. Gracias por esta oportunidad.

�Ha cambiado su vida espec�ficamente a consecuencia de su experiencia? S�.

      Describa: ver m�s arriba.

�Tras la experiencia, ha habido otros elementos en su vida, medicamentos, o sustancias que hayan reproducido parte de la experiencia? No lo s� seguro.

      Describa: he intentado repetirla� pero siempre me he detenido, sintiendo que aquello no estaba bien.

El padre de mi hijo peque�o puede hacer salidas fuera del cuerpo ligado a un hilo de oro. Lo intent� una vez y el hilo no estaba ligado, por lo que me detuve y no lo volv� a intentar m�s.

�Las preguntas planteadas y la informaci�n que acaba usted de proporcionar describen exacta y exhaustivamente su experiencia? S�.

�Por favor ofrezca alguna sugerencia que usted tenga para mejorar el cuestionario de www.nderf.org? Hab�is hecho un muy buen trabajo. Me alegro de que haya terminado. Ahora siento que me duele el trasero y que tengo hambre.