ECM de Shalom G
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Descripción de la experiencia:

Lo que sigue es parte de la transcripción de mi entrevista de Fox News, la entrevista de la Médica y Reportera preguntando a la audiencia, puede ser vista en el documental final. (Se me ha dado el permiso espiritual para grabarla, pues me dijeron que era en beneficio de esta reportera / entrevistadora, para ayudarla a despertar y darse cuenta de quién es ella y cuáles son su propósito y sus misiones para este mundo. Se emite tan tarde por la noche, que poca gente lo verá).

Me acababa de graduar en la Escuela Católica, como el primer chico Judío en su corta historia docente. Me evaluaron y me concedieron el grado de Magna Cum Laude. Acababa de recibir una Nominación del Congreso para la Escuela de Marina Mercante y la vida me sonreía, o al menos eso pensaba.

Mi amigo Lou me llevó de pesca por la mañana temprano. Fuimos en mi primer automóvil, un Mercury Montego 68, un regalo de mis padres. Yo acababa de recoger a Lou y nos dirigíamos al oeste por la ruta 80, al norte de Nueva Jersey, cuando todo se volvió negro. Más tarde me dijeron que conduje 30 kilómetros antes de tener el accidente. Lou nunca supo lo que había ocurrido, porque dormía cuando fuimos alcanzados lateralmente. Solo después dijo que había agarrado el volante justo antes de que golpeáramos la mediana, evitando que el coche voltease.

Me enteré más tarde de que el impacto lateral me había proyectado hacia la derecha y sacado de mi cinturón de seguridad, golpeándome la cabeza en la parte derecha del salpicadero, donde se juntan el poste de la puerta y el parabrisas. Lou me encontró hecho una bola, metido entre el asiento delantero y la guantera. Un oficial de policía estatal y Lou sacaron a rastras mi cuerpo del coche, donde fui declarado muerto.

Mientras tanto, lo que sí que recuerdo es como sigue. Después de oscurecerse todo, no sentía dolor, simplemente miraba abajo a mis manos, a través de las cuales podía ver, y dije: “Si esto es la muerte entonces no hay nada que temer”. Todo lo que sentía era paz y amor y la más grande sensación de un calor difuso. No tenía ni ira ni pensamientos negativos, solo sentimientos de Amor. Entonces noté que estaba en un túnel y moviéndome hacia una brillante luz. Cuando súbitamente una voz me dijo: “No es tu momento, debes regresar, todavía no has completado tus misiones y tus objetivos en la vida”. Me sentí triste por abandonar esta sensación de Amor total, pero de algún modo supe que mi sitio no estaba allí todavía. Lo siguiente que supe fue que me desperté en una fría camilla de metal con una sábana blanca. Me senté y la sábana cayó, revelando a mis sorprendidos padres, a los que se les dijo que había muerto.

A partir de ese momento, empecé a recibir mensajes mientras dormía. Más tarde, me hice médico forense. También fui a Tierra Santa, ahí descubrí que la búsqueda de DIOS me había llevado de regreso a mí mismo y a mi propia luz interior. Cuanto más correctamente seguía los mensajes, mejores resultados empezaba a tener, hiciera lo que hiciese. Por el contrario, si no seguía los mensajes, sufría las consecuencias del dolor físico y emocional del fracaso.

Luego, en los siguientes veinte años, ya que no escuchaba muy bien los mensajes que había estado recibiendo inicialmente o no tenía mucha fe en ellos, experimenté mucho dolor. Primero un matrimonio fallido, después rupturas con 12 novias, una empresa en quiebra y muchos temas de ira, codicia y ego con los que lidiar. En realidad, cada reto me acercaba más a DIOS, pero él me estaba enseñando que: “Primero tenía que rendirme”. Así que me arrodillé y empecé a rezar con una Voluntad rendida. Recé por una salida a mis problemas y recibí un regalo de enfermedades. De repente, empecé a perder peso y a sangrar por el recto. Todo lo que comía me enfermaba, y todo lo que quería hacer era escapar de la situación, pero ahora sabía que DIOS tenía otro sentido para mí en primer lugar. Durante una cirugía para extirpar pólipos, quistes y tumores de mis intestinos y riñones, los médicos me dieron una sobredosis accidental y mi corazón se detuvo, creando mi segunda ECM. Esta vez el viaje por el túnel pareció instantáneo, y al encontrarme a mis ángeles guardianes, les pregunté: “¿Puedo volver a casa ahora, mi cuerpo está hecho un desastre?”. Entonces ellos respondieron: “NO, todavía sigues sin haber completado tus misiones y objetivos en la vida, te curarás y después compartirás esta información con otros”. Al mismo tiempo, advertí que mi abuelo fallecido estaba de pie junto a la entrada del Paraíso. Mi abuelo Sam, que había muerto antes de que yo naciera, me dijo que tras experimentar la “Revisión del Libro de la Vida”, me iba a encontrar con alguien especial, antes de mi regreso a la tierra.

Entonces mi Revisión de la Vida procedió a mostrar mis puntos fuertes, mis puntos débiles, y a todas las personas a las que había ayudado y a todas las personas a las que había lastimado. No solo llegué a sentir mi alegría, dolor y tristeza, sino las de todos aquellos cuyas vidas había tocado. Todo esto pareció ocurrir en un instante.

Entonces, de pronto, vi y sentí a un hombre muy especial de pie a mi izquierda. Mi Corazón LE reconoció antes de que lo hicieran mis ojos.

Inmediatamente me acerqué a él y pregunté: “¿Eres Tú el Ser, llamado JESÚS?”, y con una sensación de Amor y una Risa, suaves y cálidas, él contestó: “Me llaman por muchos nombres, sin embargo debido a tu educación puedes llamarme GRAN HERMANO, y yo te llamaré, Mi Pequeño Príncipe de la Paz”… Después me indicó que podía o bien quedarme con ÉL o regresar a la tierra. Pero si no regresaba, muchas personas perderían sus conexiones, con el propósito de completar sus misiones y objetivos en la vida. A regañadientes, pero con una profunda comprensión de Mi Misión:“Para ayudar a los Sanadores a Sanar, para que puedan estar al servicio de DIOS y de TODOS sus hijos”, decidí volver para ayudar a TODOS mis hermanos y hermanas asignados en nuestro planeta.

JESÚS me instruyó para que lo hiciera “sin que la codicia o el ego se entrometieran”. Yo debía conectar médicos, abogados, sacerdotes, rabinos y personas de TODAS las fes, jóvenes y viejos, por igual, para que se ayudaran los unos a los otros. Se me dijo de: “SER PACIENTE”. Y también: “Cúrate a ti mismo a través del perdón, Amor, oración y meditación”. Entonces fui enviado de vuelta a mi cuerpo en la mesa de operaciones.

Nací y crecí en una Familia Judía conservadora, el bisnieto del Gran Rabino de Moscú. Fui a la Escuela Católica, y estudié Budismo Chino. Mi nombre “Shalom”, significa Paz.

A día de hoy, sigo recibiendo mensajes de nuestro Gran Hermano, junto con instrucciones de cómo servirle. Me considero a mí mismo un judío Mesiánico o Consumado, para quien DIOS y la Familia son el centro del universo. Al principio era una persona súper-analítica, pero ahora soy una persona profundamente espiritual con una fe en DIOS única y especial. Se me ha dado el “Don de los Sueños” y he sido asignado para asistir a muchas personas, en la vida, la muerte, el perdón, la curación y para realizar sus objetivos y misiones en la vida.

Estoy para enseñar a través del Amor, la Alegría, la Paz y la Armonía, que DIOS no puede ser puesto en una caja, o etiquetado. DIOS NO es solo una religión, sino TODAS las religiones. No somos personas separadas en este planeta, sino TODOS Sus hijos, conectados desde dentro por el Espíritu o DIOS. Y por último, pero no menos importante, para tener Fe en DIOS debemos tener fe en nosotros mismos, ¡porque somos UNO con la GRAN PERSONA!

Es mi intención ayudar al “Despertar del Espíritu” en todos los que lean este corto relato.

No solo sigo llamando a JESÚS mi Gran HERMANO, sino que también he aprendido a llamarle Miguel de Nebadón, el Príncipe de la Paz, el Arcángel de DIOS Hijo del Amor. Así que buscadLE y LE encontraréis a través de la Gracia y la Gratitud. ¡Recordad que vuestro Jefe también es la GRAN PERSONA!

Que vuestra voluntad sea siempre la VOLUNTAD de DIOS y que seáis bendecidos con la perspectiva del SANTO.

Paz en la Tierra y Buena Voluntad para Todos los Hombres y Mujeres.

Sinceramente, con Muchas Bendiciones de Amor y Gratitud.

Shalom G