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ECM de Joan LH

Yo tenía 25 años, era vibrante, viva y muy saludable. Dos años antes había terminado una licenciatura en Teología, con un énfasis en Ministerio para Jóvenes. No podía encontrar trabajo en mi iglesia y debía mucho dinero de los préstamos escolares. Necesitaba un trabajo, y deseaba trabajar duro para pagar los préstamos, por lo que acepté un puesto en Mc Donald´s. Al principio estaba avergonzada de estar trabajando en Mc Donald´s siendo licenciada, pero terminé realmente disfrutándolo. Trabajando como manager alterno, yo estaba todavía trabajando con gente joven y tenía muy buenos amigos.

Después de dos años trabajando allí, comencé a hacer planes para volver a la escuela para ser enfermera certificada. Yo la pasé bien en la escuela, era buena estudiando y deseaba un trabajo que yo disfrutara y que me permita ser estable financieramente. Mi vida era agradable ¡y se ponía mejor!

Antes de comenzar la escuela deseaba averiguar si había algo que pudiera estabilizar mis tobillos. Los tenía débiles y con frecuencia me caía de improviso. Podía estar parada un minuto y caída en el suelo el minuto siguiente. Parecía sin importancia, pero era potencialmente peligroso. Sabiendo que las enfermeras pasan mucho tiempo de pie, deseaba corregir este problema antes de comenzar mis estudios.

Un cirujano me recomendó una “simple” operación para ajustar el tendón lateral de mi tobillo izquierdo. Tendrían que usar anestesia espinal. Parecía una solución simple para un viejo problema y estuve de acuerdo para hacerlo.

Recuerdo dos cosas sobre mi cirugía y hospitalización. Primera, recuerdo haber completado el papeleo como parte del proceso de admisión, con mi madre al lado. Había muchos papeles y me sentí excitada y nerviosa al mismo tiempo. Las sillas eran cómodas y el cuartito de madera oscura. Segunda, recuerdo haber sido llevada en una silla de ruedas por una de las niñas voluntarias de la escuela secundaria. No la conocía pero fue muy divertido.

No recuerdo nada más después de eso, por cerca de dos años, excepto mi ECM (experiencia  cercana a la muerte.) La cual relataré luego.

Los sucesos que se desarrollaron, como me fueron relatados, son los siguientes: Mis padres y algunos amigos estaban esperando por mí en la sala de espera del hospital, cuando escucharon una llamada de urgencia en los parlantes para la sala de operaciones. Mi madre me dijo, “Yo sabía que eras tú.”

La cirugía estaba casi terminada y mi tendón reparado cuando algo fue terriblemente mal con la anestesia espinal. En lugar de dormir solamente la parte inferior de mi cuerpo, fue hacia arriba y durmió mi corazón y mis pulmones también.

Allí fue cuando sucedió la llamada. No sé realmente cuánto tiempo estuve sin oxígeno porque escuché diferentes versiones de distintas personas. Parece que fue algo entre 5 y 8 minutos. Me trasladaron en una camilla pasando por donde estaban mis padres, hacia la unidad de Cuidado Intensivo. Estaba originalmente en posición fetal y los doctores no sabían si alguna vez iba a estar bien. Ellos no sabían si iba a quedar en posición fetal o no. Yo no estaba consciente.

Sucedió que yo estaba en coma y mi hermano menor estaba visitándome un día o dos después del accidente y comenzó a gritarme que vuelva. Él y yo éramos muy compañeros y yo siempre lo había protegido y querido mucho porque era 5 años más joven que yo.

Desde ese momento fue que mi cuerpo físico comenzó a mejorar. Me desperté de la coma y pude mover todo mi cuerpo. Podía hablar, contestar preguntas, yo sabía quién era yo y quienes eran las otras personas. Parecía que estaba normal nuevamente… excepto por mi memoria.

Mis padres me trajeron a casa unos pocos días después que había entrado al hospital. Mi madre me dijo más tarde, “Yo sabía que salieras o no de esta, tú eres mi hija y yo te amo. Si tuviera que cuidarte por el resto de tu vida, yo lo hubiera hecho. Simplemente te quería viva – y tú lo estabas.”

Yo no recuerdo nada de todo eso. Lo que sí recuerdo es un incidente que me horrorizó hasta el fondo de mi alma, algo de 6 meses después de la cirugía. Yo había vuelto a trabajar, con el apoyo de mis queridos amigos que eran los dueños del restaurante. No me puedo imaginar que en esos momentos yo fuera muy efectiva. Volví a casa un día, después de una reunión de personal, y traté de leer mis notas de la reunión—pero no pude. No podía poner las palabras juntas. Nada tenía sentido. No tenía ni idea de qué había tratado el mitin—y me asusté.

Era extraño que antes de los seis meses yo estaba olvidando tanto que no tenía idea que lo estaba olvidando. ¡Estaba muy frustrada porque mis padres no me dejaban sola en casa! Yo tenía 25 años, graduada de la universidad, acostumbrada a ser muy independiente—y ahora vivía vigilada por mis padres, de nuevo.

Mi madre me ayudó a hacer varias citas con médicos locales, incluyendo esos que habían sido parte de la cirugía. Deseábamos saber exactamente qué había pasado, si podía pasar otra vez y si yo volvería a ser “normal” otra ver. No tuvimos respuestas. Algunos doctores cancelaron nuestras citas y no nos dieron otras. Otros dijeron que los exámenes físicos estaban dentro de los límites normales y que yo estaba perfectamente bien.

En lugar de respuestas, solamente encontramos más preguntas.

Eventualmente elegí poner una demanda legal—no por revancha sino en busca de respuestas. Yo tenía que saber qué fue lo que causó la “alta anestesia”, si podía suceder otra vez, y si yo volvería a ser “normal”. Fue una experiencia horrible. Yo odiaba hacer demandas a la gente, pero necesitaba respuestas, igual que mis padres. Gané el juicio—hicimos un acuerdo fuera de corte. Un juicio es una cosa desagradable para todos los envueltos en él, y queríamos terminar lo más rápido posible.

Al final me enteré que cualquier parte de mi cerebro que haya mejorado al final de dos años seguirá funcionando bien y la parte que no, no funcionará. (La ciencia ha probado que las células de nuestro cerebro en verdad regeneran y yo permaneceré optimista de que mi memoria siga mejorando igual que las funciones del cerebro.)

Una vez que estuve consciente del daño en mi cerebro, me sentí más sola que nunca en mi vida. Los médicos no se reúnen conmigo en ninguna conversación seria sobre mi experiencia física y mental. Mi familia no quiere oír la relación de mi experiencia espiritual/emocional, y rápidamente cambian de tema cuando yo comienzo a hablar de lo que me sucedió durante la cirugía. Yo comencé a dudar de mi salud mental, incluso aunque yo sentía certeza sobre la realidad de lo que me había sucedido.

Mis padres eran católicos practicantes y no había lugar en su perspectiva para la experiencia que yo había tenido. No encajaba en nada de lo que les había enseñado la iglesia sobre la muerte. Ellos vivieron su vida entera dentro de la iglesia y encontraron más fácil negar mi experiencia que las enseñanzas de la iglesia. Simplemente no había lugar para ella. Yo sabía que ellos me amaban, pero también sabía que no podía hablar con ellos sobre lo que me había sucedido.

Yo tenía recuerdos, en lo profundo dentro de mí—de algo que no podía atrapar a nivel consciente. Llevaba la experiencia de mi ECM dentro de mí, pero sentía que me era prácticamente imposible comunicarla a nadie más—porque no la podía describir y porque ellos no querían oírla. La experiencia que yo había tenido estaba dentro de mí.

Era como uno de esos peces de juguete con que los niños juegan en la bañera, cuanto más fuerte trataba de sujetar mi ECM, más se me resbalaba. Es difícil de describir, pero yo sentía como que mi cuerpo estaba en este mundo y la mayor parte de mí estaba en alguna otra parte. Yo no deseaba estar en el cuerpo. Yo deseaba estar de vuelta allá.

Deseaba hablar con alguien sobre mi experiencia, pero nadie quería oírla. Las personas tenían miedo y yo lo sabía. Era mejor mantenerme callada, ya había causado bastante problema por casi morirme.

Estaba asustada de pensar que nunca sería capaz de recordar; que nadie quisiera nunca entender lo que yo había experimentado y que todavía estaba experimentando. Pensaba que nunca podría ser una enfermera certificada—o incluso ser capaz de leer coherentemente; que necesitaría siempre ser cuidada como una criatura.

En esto, empecé a correr. Corría y corría, y corría. Cuando estaba corriendo me sentía libre. Corría con nuestra perra pointer alemán de pelo corto, Penney. Era extraño como yo sentía que ella me entendía de una manera que ningún humano podía. Corríamos juntos.

Corriendo tenía paz. Una zancada después de la otra, jadeando fuerte, sintiendo el viento en mi cara, el miedo se aplacaba. Yo sabía que no estaba loca. Cada célula de mi cuerpo sabía que mi experiencia fue real y cuando estaba corriendo me permitía a mí misma aceptarlo.

Cuando paraba de correr, trataba de ocuparme de las personas que me amaban negando mi experiencia, o pensaba tratando de hacerla encajar dentro de su sistema de creencias—que habían sido mis propias viejas creencias. Mi deseo de complacer a mis padres era más fuerte que mi deseo de hacer conocer mi experiencia. Yo no quería ser diferente. Pero sí lo era…

 

La Experiencia:

Recuerdo sentimientos e impresiones. No vi ningún túnel. No vi ninguna luz. No tuve ninguna revisión de mi vida. No vi a Jesús ni otro ser iluminado. Mi experiencia fue diferente de la mayoría de las experiencias cercanas a la muerte que había leído.

Yo simplemente tuve esta profunda experiencia de Amor, Unidad y Libertad.

Pasé de estar en mi cuerpo, a estar en un lugar de absoluto Amor. Puedo solamente describirlo como estando en una piscina, pero incluso mi cuerpo estaba lleno con este Amor. Yo era uno con él, pero también separado de él. Yo todavía era yo, pero también era mucho más que yo. Era uno con todo—y todo era bueno.

Escuché una bellísima música, pero no era como nuestra música. La música misma era parte de mí, pero yo no pienso que estaba cantando. Era más como que era parte de mí y yo parte de ella, pero era mucho más que sólo yo. Me sentí carente de peso y libre—absolutamente libre. Estaba envuelta en esta fuente de Amor, y también era parte de ella. No había una simple parte de mí, o una parte de cualquier otra cosa, que no fuera amor. Los individuos no existen allí de la misma manera que aquí. Yo todavía era yo, pero también era parte de la fuente de Amor.

Simplemente supe cosas sin oír una sola palabra hablada. Yo era amor. Yo supe que las religiones estaban equivocadas, todas las religiones. No hay manera que esas reglas y juzgamientos puedan venir de esa Fuente. Ellos hacen todo tan complicado cuando en realidad es todo tan sencillo. Sólo hay Amor y todos somos parte de él. No es posible que No seamos amados—ninguna posibilidad. Nosotros Somos amor.

El tiempo realmente no existe.

Siempre he amado a mi familia en la tierra, pero cuando estuve allí no la extrañé en absoluto. No pensé en ellos, para nada. Estaba más feliz y contenta de lo que jamás recuerdo haber estado. Me sentí absolutamente conectada con todo y con todos. Nosotros todos estamos interconectados. Somos todos sólo Uno. Y en verdad, no existe tal cosa como la “muerte”.

Esta experiencia me ha cambiado.

Desearía poder decir que nunca más estaré enojada, nunca caeré otra vez en la ilusión de la separación y nunca dudaré de mi capacidad de vivir—pero eso no es verdad. Estoy en la forma humana con todos los desafíos y oportunidades que esta existencia provee. Pero yo sé que soy mucho más que eso—y también ustedes lo son.

Esta experiencia alteró la trayectoria de mi vida y todavía continúa desarrollándose.

Tuve una cura milagrosa. La mayor parte de mi cerebro funciona muy bien. No puedo entender matemáticas, aunque en eso nunca fui muy buena. Olvido cosas fácilmente, especialmente nombres. La fatiga empeora mi memoria. Nunca recuperé aquellos dos años, y también tengo perdidos grandes espacios de tiempo desde entonces. Pero estoy ¡vibrante! ¡Contenta! ¡Viva!

Volví a la Universidad y fallé en anatomía y fisiología la primera vez que lo intenté. Por ser alguien que siempre le fue bien en los estudios me sentí humillada—pero pasé la segunda vez. Trabajé como enfermera cerca de 20 años, y me encantó. Especialmente disfruté trabajando con personas en riesgo de morir. No tengo miedo a la muerte y eso les produce paz a las personas que se aproximan a su transición.

Estudié un poco más de teología y logré el Master en Teología Pastoral. Mi deseo era traer “la Luz” a La Iglesia, trabajando con niños, adolescentes y familias. Eventualmente se me hizo claro que simplemente no puedo trabajar dentro de ninguna religión organizada. La religión le sirve a mucha gente y no la juzgo, pero tampoco puedo vivir dentro de su restringido sistema de creencias. ¡Traté durante muchos años!

Encontré profunda sanación a través de la Universidad de Santa Mónica y pude lograr paz con las áreas conflictivas que había dentro de mí misma desde mi ECM. Aunque aprecio los “valores” de mis padres, he elegido finalmente vivir mi propia vida. Parte de eso lo explico en mi ECM.

Mi querida madre, que fue mi mayor aliado a través de todo esto, tuvo su transición y me siento más cerca de ella ahora más que cuando ella estaba en la forma física. Ella “lo entiende” ahora, y nuestro amor es más profundo. Tengo un insaciable deseo de leer, de aprender, y de ayudar a personas a curar de todos las creencias limitantes que tenemos sobre nosotros mismos. He leído muchos libros sobre ECM y siento un impulso de escuchar las historias de otras personas.

Actualmente trabajo como Instructora Profesional en Temas del Alma, y pronto comienzo a trabajar de voluntaria en un Hospicio. Sigo apasionada sobre adolescentes y sospecho que estaré trabajando con ellos cuando mis propias preciosas hijas salgan de la universidad y estén viviendo sus propias vidas. Por ahora mi corazón canta cada vez que ayudo a alguien a despertar a la realidad de que ellos son seres divinos teniendo una experiencia humana—y que son amados exactamente como son, sin necesidad de hacer nada.

He estado felizmente casada por 18 años y hemos tenido la gracia de ser padres de dos exquisitas jóvenes señoritas, ahora de 14 y 16 años. Creo que ellas son la razón por la que he vuelto a la vida. Ellas van a hacer este mundo un lugar mejor, solamente por estar en él. Soy muy feliz y espero seguir en mi cuerpo físico por muchos años más. Tengo mucho trabajo placentero que hacer y espero estar en este cuerpo por muchos años más, pero cuando sea mi tiempo de volver a casa ¡lo estaré celebrando! ¡Me cuesta mucho esperar! 

Después de la DESCRIPCION DE LA EXPERIENCIA, el cuestionario aclaratorio.

1. ¿En el momento de su experiencia había algún peligro de vida?     Sí, Me dieron una anestesia espinal para arreglar un tendón en mi tobillo izquierdo. Cuando la cirugía casi estaba terminada, la anestesia que se suponía debía dormir la parte baja de mi cuerpo, sin embargo subió y paralizó mi corazón y mis pulmones. Estuve sin oxígeno por 5 a 8 minutos.

2. ¿Es la experiencia difícil de expresar en palabras?     Sí. No estoy segura de haber escuchado sobre ECMs en 1985. Sé que no tenía palabras para explicarla. Todavía no las tengo - es que no existen. Es imposible explicar una experiencia fuera de cuerpo a través del lenguaje común.

3. ¿En qué momento durante la experiencia estaba usted en su más alto nivel de consciencia y alerta?     Estaba más consciente y alerta de lo normal. Tuve un alto nivel de consciencia a través de toda mi ECM, en el sentido de que la recuerdo con mucha más claridad que ninguna otra cosa en mi vida. En el transcurso de cada día tengo fluctuaciones de consciencia y alerta, pero durante la ECM estaba muy alerta y consciente. No había ninguna fluctuación de mi energía.

4. Por favor compare su visión durante la experiencia con su visión normal de todos los días.     No he visto nada durante la experiencia. No recuerdo haber visto nada, pero tampoco recuerdo oscuridad.

5. Por favor compare su oído durante la experiencia con su oído normal de todos los días.     Escuché hermosos cánticos, pero no con mis oídos. Era como sintiera la música interiormente.

6. ¿Vio o escuchó algún evento terrestre que ocurría durante el tiempo en que su consciencia estaba separada de su cuerpo físico?     No.

7. ¿Qué emociones sintió durante la experiencia?     Paz, calma, alegría, libertad, AMOR. Podría decir “confianza”, pero esa palabra es demasiado pequeña para la seguridad y la certeza que sentí sobre quién y qué yo era - No había lugar para cosas como duda o juicio. TODO era paz y felicidad.

8. ¿Pasó usted a través de un túnel?     No.

9. ¿Vio una luz ultraterrena?      No.

10. ¿Se encontró con un ser o una presencia mística, o escuchó una voz no identificable?     No.

11. ¿Encontró o percibió algún ser fallecido?     No.

12. ¿Se le presentaron pasados eventos de su vida durante la experiencia?      No.

13. ¿Le pareció entrar en otro mundo, no terrenal?     Sí. Un reino claramente místico o fuera de la tierra. Es muy extraño porque no puedo describir a qué se parece este lugar, pero me sentí más en casa que nunca antes, y también más que ahora, desde mi ECM. Era definitivamente algún lugar fuera del mundo físico - pero no estoy segura de que era un “lugar”, como acostumbramos a pensar de él.

14. ¿Le pareció que el tiempo se aceleraba o se hacía más lento?     Todo pareció estar sucediendo al mismo tiempo, o el tiempo se detuvo, o perdió todo su significado. Claramente recuerdo SABER que el tiempo no existe. Esto me trajo mucho confort en mi vida porque cuando mi madre falleció, sé que para ella será un instante y ya estaremos juntos otra vez. No hay tal cosa llamada “tiempo”, eso solamente para nuestro aprendizaje como parte de la ilusión mientras estamos “vivos”. Es claro que no necesitamos desear que nuestros familiares fallecidos “descansen en paz” - ¡porque ellos no están descansando!

15. ¿Le pareció que de repente comprendía todo?     Todo relativo al universo. Yo SENTÍ conocimiento. Me parece interesante que lo que más claramente recuerdo es que las religiones lo tienen todo equivocado - todas las religiones. Fue un conocer inmediatamente de nos hemos estado enfocando en reglas, en sufrimiento, en tratar de “estar bien con Dios”, cuando hemos estado siempre “bien” - y en el corazón de Dios. No era sólo la Cristiandad la que yo sentí que estaba equivocada, sino todas las religiones. Además. Tuve esta consciencia de la vastedad del Amor - y que NADA más existe. Recuerdo que me dio risa de lo complicado que hemos hecho todo. No es posible estar separado de Dios - porque somos todos parte de Dios. Dios no es una entidad, es una fuerza viviente - y es AMOR.

16. ¿Llegó usted a una frontera o una estructura física limitante?     No.

17. ¿Llegó a una frontera o un punto de no retorno?     No.

18. ¿Le vinieron escenas del futuro?     No.

19. ¿Tiene la sensación de tener un conocimiento especial o propósito?     Sí. El conocimiento especial que ahora sé, me llegó durante mi ECM, sin escuchar siquiera una palabra. Simplemente SUPE de repente que ciertas cosas eran verdad. Ahora simplemente acepto que parte del propósito de volver aquí, es ayudar a otras personas a despertar a esta simple verdad: “SOMOS AMOR, somos parte de Dios y no podemos jamás estar separados de Él”. Además, desde que volví he tenido una necesidad insaciable de continuar con mi educación, especialmente en todo lo espiritual. La UNICA cosa que importa, en definitiva, es nuestro crecimiento espiritual, y nosotros lo hacemos siguiendo nuestra alegría - que fluye de CONOCER nuestra unidad con Dios.

20. ¿Comente cualquier cambio que pueda haber ocurrido en su vida después de la experiencia:     Hubo grandes cambios en mi vida. Aunque algunas de mis creencias no parecen haber cambiado como resultado de mi ECM, la realidad es lo contrario. Aunque siempre creí en vida después de la muerte, en Dios, y tuve preocupación por la condición de la humanidad, y también de que nuestras vidas tengan significado, la calidad y la profundidad de esas creencias se transformaron. Yo pasé de una experiencia mental/física de vida, a una experiencia espiritual/emocional de AMOR - la cual cambió completamente mi vida. He tratado, muchas veces, de escapar de este “saber” - para volver a ser “normal”. Sin embargo, al final, he abrazado el don que me trajo mi ECM, y me he dado a mí misma permiso para simplemente fluir con ello - celebrarlo y compartirlo con otros. No tenemos absolutamente NADA que temer - jamás.

21.¿Hubo cambios en sus valores y creencias después de la ECM como resultado de su experiencia?     Sí. Y esa fue la parte que más desafío significó para mí. Yo deseaba mucho hacer que mi experiencia entrara en las creencias de mi familia y mi iglesia - lo cual era el centro de mi vida. Estudié y obtuve un master para ayudar a las personas, dentro de la iglesia, a despertarse sobre el Dios AMOROSO que había experimentado, el mismo Dios que me parece que Jesús estaba tratando de hacernos experimentar. Estuvo claro, después de 4 años de trabajar como una mujer en la Iglesia, que no había manera de reconciliar mis creencias con las enseñanzas. Dejé la Iglesia - posiblemente la más dolorosa decisión de mi vida. No lo hice hasta 25 años DESPUÉS de mi ECM, porque era muy doloroso. (Había explorado el Nuevo Pensamiento unos pocos años después de mi ECM porque parecía más alineado con mi experiencia. Sin embargo, mi deseo de permanecer como parte de mi familia y la Iglesia fue más poderoso que el deseo de vivir mi vida - de ser fiel a mí misma. Eso fue parte de mi aprendizaje en esta vida). Han pasado cinco años desde que dejé la iglesia para siempre, y me descubrí a mí misma, mi auténtico Ser, de manera alineada con mi ECM y viviendo de acuerdo con esa experiencia - independientemente de quien me creyera o no, de quien me aprobara o no. Estoy muy agradecida a la Universidad de Santa Mónica - y a Dios por guiarme de vuelta a mi Auténtico Ser.

22. ¿Tiene algún don psíquico no-ordinario u otro don especial después de su experiencia, que no haya tenido antes de ella?     Sí. Mi memoria se murió. Pero mi intuición es fuerte y sigue creciendo.

23. ¿Ha compartido esta experiencia con otros?     Sí. Traté de compartirla con mi familia y amigos poco después de la experiencia. Su reacción fue descreimiento. Quedé muy influenciada por su reacción. Traté mucho de apartarme de mi experiencia, y vivir de acuerdo a mis viejas creencias. Tenía miedo de ser rechazada por todos si vivía mi verdad - y había tenido toda mi vida de sentirme rechazada desde chica porque nos mudábamos de casa cada año hasta el séptimo grado. El rechazo es una de las oportunidades de aprender en esta vida - y mi ECM es parte de ello. Ahora, ¡yo elijo decir mi verdad al mundo! Me amo lo suficiente para no permitir que otra gente me juzgue. Eso no afecta lo que yo soy.

24. ¿Tenía algún conocimiento sobre experiencias cercanas a la muerte ECM antes de la suya?     No.

25. ¿Cómo vio la realidad de su experiencia a los pocos días de haber sucedido?     La experiencia fue definitivamente real. Fue parte de mí. No puedo pretender que no sucedió, o que no fue real - a pesar de que he tratado mucho de sacarla de mi mente.

26. ¿Qué piensa de la realidad de su experiencia en el momento actual?     La experiencia fue definitivamente real. Esta experiencia cambió mi vida. Es parte de lo que yo soy. Es un regalo y es tiempo de compartirlo con el mundo - eso es parte de mi propósito. Todo lo que tenemos que hacer es amar, pero cada uno de nosotros tiene sus propios dones y talentos para ayudar a otros a despertar al amor de Dios. Mis dones están basados en esta experiencia.

27. ¿Han cambiado sus relaciones específicamente como resultado de su experiencia?     Sí. Es realmente difícil para mí ser superficial. No puedo seguir las costumbres sociales de la gente. Me gusta la diversión, pero para mí, TODO está relacionado con nuestra espiritualidad - y esto les asusta a muchas personas. Aprendí a no compartir todo lo que percibo, pero todos mis amigos cercanos están conscientemente en el sendero espiritual. No tengo muchos amigos, pero los que tengo son muy cercanos a mí. La gente de mi anterior religión tiene mucho problema para entenderme o aceptarme.

28. ¿Han cambiado sus creencias o sus prácticas espirituales como resultado de su experiencia?     Sí. Me pasé del Catolicismo al Nuevo Pensamiento.

29. ¿En algún momento de su vida, hubo algo que reproduzca alguna parte de la experiencia?     Sí. Cuando sostuve mis bebes por primera vez, tuve la experiencia de amor incondicional fluyendo de mí hacia ellos. Eso es lo más cercano que he experimentado del amor de Dios desde mi ECM - además, tengo vislumbres durante la meditación y durante procesos con los ojos cerrados.

30. Las respuestas a las preguntas hechas y la información que usted dio ¿describen adecuadamente su experiencia?      Yes

31. ¿Hay una o varias partes de su experiencia que sea especialmente significativa para usted?     Yes. El saber que las religiones lo tienen todo equivocado es importante para mí porque ahora trabajo fuera de todas las religiones, para ayudar a las personas a encontrar su propio auténtico Ser. Saber que estamos todos interconectados es otro aspecto significativo. Porque hace más sencillo para mí aceptar a las personas tal cual como ellas son. También saber que el tiempo no existe es reconfortante, porque yo amo mucho a mis hijos y a mi esposo, y me conforta saber que estaremos todos juntos después de la muerte. Y finalmente, yo no tengo miedo.