La ECM de David H

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Historias de ECM
 

Tema de esta NDE: David muere de una pulmon�a y en estado de enfado, va a un mundo terrible en el que lo ataca un esp�ritu, grita pidiendo ayuda a Dios, y Dios, con su luz, lo salva. David nos dio trozos de su historia a medida que tuvo tiempo para escribirla. Fue una espera que vali� la pena, �pues es una experiencia extraordinaria! Esta NDE es especial pues ayuda a mostrar que los homosexuales no van al infierno, como algunos fundamentalistas extremistas nos podr�an hacer creer.

- Idioma original NDE: ingl�s. Fecha traducci�n: Ene-04. Traducci�n completa del original. 

- Direcci�n NDE ingl�s (original): http://www.nderf.org/archives_2ndhalf2002.htm

- Direcci�n NDE espa�ol: http://www.nderf.org/language_menu.htm (Pulsar �Espa�ol/ECM historias�)

- Dos Traducido French to Espaol por Charif 

- M�todo de traducci�n: manualmente con ayuda programa Internet: http://www.freetranslation.com/

- Nota aclaratoria: Esta traducci�n no es perfecta, la ha realizado un traductor no profesional y puede contener errores respecto a la versi�n original. Se recomienda consultar la versi�n original en caso de duda.

- �Por favor, se necesitan voluntarios para traducir al espa�ol m�s NDEs! Contactar con Jody Long: nderf@nderf.org

DESCRIPCI�N DE LA EXPERIENCIA:

Primera parte (7/7/02):

Mi nombre es David, vivo en Hawaii, tengo 32 a�os, y soy un superviviente de una NDE. Yo no he hablado con ning�n grupo de apoyo sobro esto desde entonces. Ha producido un cambio significativo en mi vida, y a veces parec�a como si yo estuviese loco. Pero ahora s� que la parte loca era simplemente una especie de negaci�n [de la experiencia] y duda.

Era el a�o 1990 y yo viv�a en la bah�a del este de California septentrional. Acababa de regresar de un viaje de esqu� en el Valle de Squaw. Era la primera vez [en mi vida] que hab�a visto la nieve. De alg�n modo, me hab�a enfermado con una tos que no parec�a nada al principio, as� que continu� yendo a trabajar como camarero en el [Hotel] Berkeley Host Marriott. Creo que en ese momento la situaci�n del tiempo climatol�gico en la zona de la bah�a era muy extrema, pues quedaba muy poco para fin de a�o; Mucho fr�o para este chico de una isla. Yo era un hombre joven y enojado, enfadado con Dios porque yo era gay (homsexual. En el original: �I was a young and angry man, angry at God because I was gay�). As� que me llev� esto conmigo a mi viaje al otro lado. Por lo que s� ahora, yo nunca deber�a estar as� de enfadado otra vez (en el original: �As I know now, I should never be this angry again�).

Era ya tarde [por la tarde] cu�ndo volv� al hogar a casa de mi t�a Maile. No hab�a nadie en casa. Creo que mi t�a y mi t�o pod�an haber ido a una fiesta familiar, y mi hermana todav�a estaba trabajando de administradora PBX en el turno de noche del [hotel] Sheraton de Oakland.

Mi tos se hab�a vuelto mucho peor para entonces, y me resultaba muy dif�cil respirar [inspirar y expirar] sin que me costara trabajo [o luchar]. Para ese momento yo casi no pod�a recordar el relato personal que hizo una chica acerca de su lucha por andar con pulmon�a, mientras yo com�a el almuerzo en la estaci�n de esqu� en el Valle de Squaw. Me envolv� en ropa de mucho abrigo para intentar no enfriarme. El viento sonaba fuerte afuera, y yo segu�a oyendo en mi cabeza la voz de mi padre que dec�a, "Chico, qu� te pasa a ti, �no sabes no hay enfermos en esta familia?" su voz en mi cabeza me hizo sentirme fuerte otra vez. As� que me puse de pie firme y contest�, �S�, Pap� lo s�.� Me puse mis guantes, mi gorra de invierno, mis zapatos, y me dirig� a la puerta para quitarme este resfriado con un paseo.

Fall� en mi intento de andar por el vecindario e hice menos de un cuarto de la distancia de una manzana, y luch� r�pidamente para levantarme y aparentar estar lo mejor posible para volver a casa esperando que los vecinos no vieran mi debilidad. Me estaba muriendo, y lo sab�a. Negarlo un poco antes de morir siempre es natural, pues siempre parece que la experiencia es muy surrealista.

Yo estaba de vuelta en mi sof�, incapaz de moverme c�modamente. Finalmente regres� a mi habitaci�n para acostarme. Era un cuarto de reserva muy peque�o en la casa, m�s parecido a un armario grande tipo habitaci�n. El cuarto estaba decorado agradablemente con todas las cosas que a m� me gustaban. Simplemente la est�tica del cuarto supon�a un gran confort. A mitad de la noche yo finalmente me hab�a podido dormir, y me despert� por un intenso dolor en el pecho, como si me clavaran un pu�al. Mis ojos estaban totalmente abiertos y miraban con terror hacia el techo. Mi boca estaba completamente abierta y era incapaz de conseguir respirar una vez m�s. Me estaba asfixiando y estaba convulsionando en mi cama. No hab�a palabras para describir el dolor. Ahora estaba perdiendo la visi�n y s�lo pod�a escuchar los sonidos y sentir como el dolor disminu�a lentamente por alg�n tipo de liberaci�n natural de euforia por la qu�mica del cerebro. Entonces ya no hubo m�s dolor f�sico; yo todav�a pod�a o�r el cuerpo y sus �ltimas patadas contra la pared junto a la cama; y entonces no hab�a nada.

�Yo todav�a estoy aqu�, pens�. �Quiz�s deber�a levantarme y ver exactamente de d�nde ven�a toda esa conmoci�n.� Anduve hacia la puerta de mi dormitorio y me detuve. Me di la vuelta y era incapaz de ver el cuerpo que todav�a descansaba en mi cama. Mi cuarto era el mismo, pero diferente. Parec�a que todas mis pertenencias tuviesen un extra�o y hermoso resplandor. Un aura azul/verde de luz era emitida por todas las cosas que yo ten�a. Vi que las huellas de mi pie y de mi mano resplandec�an por donde andaba o donde tocaba. Estaba fascinado por esto, pero tambi�n preocupado, por lo que me olvid� temporalmente acerca de lo que acababa de suceder. As� que no estaba seguro de si deb�a esperar aqu� en mi habitaci�n o dar un paso hacia la aventura.

Al principio me dirig� hacia la puerta del dormitorio y la alcanc� para abrirla. Mi brazo la atraves� hasta la altura del codo. Pude tener la sensaci�n de sentir a otros all� fuera sumidos en una gran aflicci�n, como si nada m�s importase (el original: �I could sense the feel of others out there who wallowed in great sorrow like nothing else mattered.�). Me dio miedo, as� que met� otra vez el brazo. Mir� hacia mi ventana y vi que las ramas del �rbol segu�an golpeando contra la ventana debido a la tormenta que a�n hab�a all� fuera. Consider� volver a mi cuerpo, pero parec�a que esa ya no era una opci�n. La �nica bombilla que dej� encendida encima de mi cabeza estaba empezando a resplandecer con m�s y m�s brillo. �Esta era la entrada�, me dije a mi mismo, as� que decid� ir hacia la luz y marcharme. Y vaya si me fui, muy, muy velozmente. Todo lo que me hab�a sucedido en la vida se despleg� (o apareci�. En el original: �All of my life's record played back from my birth till my death.�), desde mi nacimiento hasta mi muerte.

Fui a un lugar muy tempestuoso. Este era, quiz�s, el destino que alcanc� por haber muerto lleno de enfado (o rabia, c�lera. En el original: �having died in anger�) en un momento en el que no pod�a recordar tener mucha paz en mi coraz�n. Recuerdo mencionar que en este lugar hab�a un eco que resonaba despu�s de mi "voz-pensamiento." Mi voz hac�a un eco que resonaba directamente en el horizonte frente a m�, y siempre volv�a a m� desde el horizonte detr�s de m�. Esto, pens�, resultaba muy molesto. Este lugar al que llegu� no ten�a un ambiente c�modo en absoluto. Tormentas como ninguna otra tormenta vista en la tierra se desplegaban ante m� en el cielo y en el suelo de este nuevo y sacudido planeta. Hab�a aberturas volc�nicas de varios tama�os a mi alrededor que soplaban vapor y calor en cualquier momento. Algunas veces, aparec�an fantasmas en los estallidos de vapor y comenzaban a vagar por los alrededores; perdidos, como si estuvieran buscando algo que no pod�an encontrar.

Uno de los fantasmas sali� abruptamente de la abertura m�s cercana a m�; era una mujer. Ella me asust�. Iba vestida con un traje muy antiguo, roto en algunos sitios, y parec�a estar muy sucio. Ella no ten�a pies por debajo, as� que m�s o menos iba a la deriva en el aire. Ella se acercaba hacia mi espacio muy lentamente. Cuando se acerc� lo suficientemente cerca como para tocarla, eleg� comunicarme.

Le pregunt� si era capaz decirme el nombre de este lugar. Ella no me contestaba. Sin embargo, se arrastr� lentamente a�n m�s cerca de m�, como si fuese a tocarme, robarme, o a hacerme da�o.

Segunda parte (7/23/02):

S� que todos los pensamientos son escuchados aqu�, as� que no puedes esconderte un plan para ti mismo. En lugar de eso, t� simplemente tienes que ir y decirlo. As� que le dije con mucha severidad, "���Qui�n eres t�?!!" Ella entonces se arranc� una parte del manto que escond�a su cara y me mostr� s�lo hueso y calavera. Su mand�bula se abri� mucho, como si estuviera dislocada, y ella se levant� completamente fuera de su bata y se lanz� hacia m� para morderme. Fue mi hombro izquierdo, mi cuerpo de esp�ritu. El dolor era tan grande, era peor que la muerte. En ese mismo momento en el que ella se tir� en picado en el aire para pegarle otro mordisco a mi esp�ritu, yo me tir� de rodillas al suelo y grit� [llamando] a Dios (en el original: �I dropped down on to my knees and cried out for God�).

La mujer de esp�ritu su puso las manos en la cabeza y desapareci� otra vez en la abertura del suelo. Not� que otros esp�ritus que se acercaban hac�an lo mismo. Yo todav�a segu� pidiendo ayuda a gritos a Dios, y pregunt� si me perdonar�a por hablar tan vulgarmente de �l (o crudamente. En el original: �speaking so crude of him�) all� en la tierra, y si �l me aceptar�a nuevamente y me llevar�a a casa, lejos de esta tierra extra�a.

Fue en ese momento cuando tambi�n me di cuenta de que mi voz ya no resonaba con eco y volv�a a m�. En vez de eso, yo gritaba su nombre hacia la cumbre del horizonte y su nombre por si solo estallaba en luz y sonido. El resto de los esp�ritus que hab�a a mi alrededor se mostraban atemorizados, como si Dios no fuese ning�n consuelo en absoluto para ellos. Esto me resultaba triste a m�, pero tambi�n era una alegr�a para m� saber que Dios hab�a aceptado mis disculpas, ya que la luz del horizonte se expand�a en mi direcci�n.

Tan hermosa era su luz que las palabras no pueden expresarlo. Su luz era como el sol naciente. Y como el sol, �l se levant� hasta arriba por detr�s de las monta�as en el cielo. El amor se virti� en cada parte de mi ser, y mi alma fue revitalizada. El planeta tambi�n estaba cambiando bajo Su luz. Vi trozos de las monta�as abrirse y salir chorros de agua formando cascadas. Las nubes oscuras por encima de mi cabeza se encogieron hacia atr�s a un ritmo asombrosamente r�pido. Dios hab�a venido; Su luz es c�lida y acogedora. Yo entonces hab�a alcanzado un alto nivel de calma y paz.

Lentamente, a medida que Su luz se derramaba a lo largo de la tierra, t� pod�as ver hierba que brotaba del suelo (en el original: �Slowly as His light would shed across the land you could see grass come up out of the ground.�). �rboles inmensos surg�an de la superficie y se pon�an de pie muy alto ante m�. P�jaros de todas las clases volaban por el cielo. Todas las criaturas de Dios salieron del bosque como para saludarme. Esta fue la mayor de las bienvenidas de regreso al hogar. L�grimas de risa y alegr�a son todas las palabras con las que puedo resumir esta experiencia. Su luz entonces creci� hasta ponerse extremadamente brillante. Yo hab�a sido ba�ado completamente en luz blanca. Dios me sostuvo amorosamente en su abrazo durante un tiempo. Su luz creci� cada vez m�s brillante hasta que yo apenas pod�a ver nada.

En ese momento, yo sent� que era mi tiempo de regresar a la tierra. Mirando a Dios, dije: �Por favor, Se�or, �puedo quedarme?� �Silencio�, �l dir�a, �tu tiempo en la tierra no est� completado. Ahora, ve y s� un buen muchacho, pues hay mucho m�s que tienes que aprender.� Le di las gracias a Dios interminablemente durante mi viaje de regreso a casa en la tierra. Entonces ���un GOLPE!!! (en el original: �WHAM!!!�). Estoy en mi cuerpo otra vez, �eough.� No s� si esa es realmente una palabra, pero as� es como se siente cu�ndo t� obtienes un cuerpo nuevamente. As� que "eough" ok.

S�, ahora yo estaba de vuelta en mi veh�culo vivo (o veh�culo viviente, o para vivir. En el original: �Yes, I was now back in my living vehicle�), comprobando todos los sistemas para la marcha, no detect� ning�n problema. �El sistema pulmonar estaba completamente limpio! Yo estaba asombrado, desorientado, y un poco confundido. Estas son las palabras que me vienen a la mente despu�s de entrar en un cuerpo humano. Lo pr�ximo podr�an ser formas de negaci�n. As� que aqu� llega la comprobaci�n de la l�gica de negaci�n del hombre. Pregunta: ��Fum� demasiados porros y me fui a un extra�o viaje?� La respuesta estaba en la evidencia a mi alrededor. Me fui a dar un paseo por la casa, mi chaqueta de invierno y los guantes estaban tirados por ah� en distintos sitios como si hubiera habido una pelea. El tel�fono todav�a estaba programado con el n�mero �911� (Nota del traductor: es un n�mero de emergencias en USA, o algo as�), la operadora me rega��. Pero ten�a que comprobarlo, yo estaba de vuelta en mi habitaci�n con mi espalda apoyada contra la pared. Lentamente me sent� y esper� al sol.

Esta ten�a que ser una de las ma�anas m�s hermosas que hab�a visto jam�s. El cielo estaba rosa brillante y el sol abraz� el horizonte. Incluso ahora, cu�ndo hay d�as en que la vida se pone demasiado tensa, entonces es cu�ndo s� que es tiempo de detenerme y contemplar la salida del sol. Muchas veces todav�a puedo verle a �l sonriendo en el sol y brillando en mi cara. Eso es un alivio para m�, y tambi�n lo es el saber que tenemos un hogar al que ir cuando hayamos terminado las lecciones y el trabajo de la vida.

Fin del relato de David.


Tanto en la www.nderf.org como en la www.near-death.com hay m�s experiencias NDE de personas homosexuales (gays y lesbianas). Ver, por ejemplo, �el rinc�n del Rev. John Price�, en esta p�gina web: http://www.nderf.org/john_price_corner.htm
 

 

DESCRIPCI�N DE LA EXPERIENCIA: Dos Traducido French to Espaol por Charif 

      Mi nombre es David, vivo en Hawai, tengo 32 a�os, y soy un superviviente de una ECM. Desde entonces, no le he hablado a ning�n grupo de apoyo de esto, ha provocado un significativo cambio en mi vida, y a veces me parece estar loco. Pero ahora s� que su aspecto demencial est� causado por una especie de negaci�n y duda. 

      Corr�a el a�o 1990 y yo viv�a en la bah�a este del norte de California. Acababa de volver de un viaje de esqu� en Squaw Valley. Era la primera vez en mi vida que ve�a nieve. Volv� con una tos que al principio parec�a irrelevante por lo que segu� yendo a mi trabajo como camarero en Berkeley Host Marriott. Creo que en ese momento las condiciones meteorol�gicas en el �rea de la bah�a eran muy extremas visto que est�bamos a finales de a�o. Muy fr�o para este isle�o. Yo era un hombre joven y furioso, furioso con Dios por ser gay. Por lo que eso fue lo que me llev� conmigo en mi viaje al otro lado. Sabiendo eso ahora nunca deber�a enfurecerme as�. Agonizaba la tarde cuando volv� a casa de t�a Maile. No hab�a nadie en casa. Creo que mi t�o y mi t�a fueron a una fiesta familiar, y mi hermana trabajaba de noche hasta muy tarde en la gesti�n de la centralita del hotel Oakland Sheraton. 

      Mi tos hab�a empeorado mucho para entonces y ten�a mucha dificultad para respirar normalmente. Entonces me acord� vagamente a alguien que hablaba de su neumon�a mientras almorzaba en la cafeter�a del hotel en Squaw Valley. Estaba envuelto en ropa muy caliente para evitar coger fr�o. El viento soplaba fuerte fuera y todo el rato o�a la voz de mi padre en la cabeza diciendo: ��Hijo, qu� te pasa, no sabes que en nuestra familia no existe la enfermedad?� Su voz en mi cabeza me hizo sentirme fuerte otra vez. Entonces me levant� y contest�: �S� pap�, lo s�.�. Me puse mis manoplas, mi gorro de invierno, mis zapatos y me fui a caminar para conjurar este enfriamiento. Me debilit� durante la caminata a menos de un cuarto de la distancia que me separaba del bloque vecino. Luch� r�pidamente por permanecer de pie y di media vuelta esperando que los vecinos no hubiesen notado mi debilidad. Me estaba muriendo y lo sab�a. Un poco de negaci�n antes de la muerte es siempre natural pues la experiencia parece surreal.

       Estaba de vuelta en mi sof�, incapaz de moverme con comodidad. Finalmente volv� a mi cuarto para acostarme. Era una muy peque�a habitaci�n sobrante en la casa, algo m�s grande que un lavabo. La habitaci�n estaba hermosamente decorada con todas las cosas que amaba. Su sola est�tica produc�a gran confort. En mitad de la noche me deslic� finalmente en el sue�o y fui despertado por un fuerte dolor punzante en el pecho. Mis ojos estaban muy abiertos mirando arriba al techo aterrorizado. Ten�a la boca muy abierta pero era incapaz de respirar. Me estaba convulsionando y ahogando en la cama. El dolor estaba m�s all� de las palabras. Ahora estaba perdiendo la visi�n y s�lo pod�a o�r los sonidos y sentir el dolor lentamente desvanecerse por alguna especie de droga natural euforizante secretada por mi cerebro. Entonces ya no hubo ning�n dolor f�sico m�s, de todos modos yo pod�a o�r el cuerpo dar sus �ltimos coletazos contra el muro pegado a la cama�y luego no hubo nada. 

      Todav�a estoy aqu�, pens�. Quiz�s deber�a levantarme y averiguar exactamente el motivo de toda esta conmoci�n. Anduve hacia la puerta de mi dormitorio y me par�. Me di la vuelta pero era incapaz de ver el cuerpo que todav�a descansaba en mi cama. Mi habitaci�n era la misma, pero diferente. Parec�a que todas las cosas que me pertenec�an desped�an un brillo extra�o y hermoso. Un aura de luz azul / verde emanaba de todas las cosas que yo pose�a. V� que las huellas de mis pies y manos brillaban cuando caminaba o tocaba. Estaba fascinado y tan preocupado por esto, que temporalmente me olvid� de lo que acababa de pasar. As�, no estaba seguro de si deb�a esperar aqu� en mi cuarto o dar un paso hacia la aventura. 

      Al principio me dirig� hacia la puerta de la habitaci�n para abrirla. Mi brazo pas� a trav�s de la puerta hasta el codo. All� pude notar el sentimiento de otras personas sumidas en una gran pena como si ninguna otra cosa tuviese importancia. Era espantoso, por lo que retir� mi brazo. Mir� a trav�s de la ventana y vi que las ramas del �rbol segu�an golpeando contra la ventana por la tormenta que a�n continuaba fuera. Consider� volver a mi cuerpo pero parec�a como si esto ya no fuese una opci�n. La �nica bombilla que hab�a dejado encendida encima de mi cabeza empez� a brillar m�s y m�s. �sta es la entrada, me dije a m� mismo, por lo que decid� alcanzarla e irme. Me fui y lo hice muy, muy r�pido. Todo el registro de mi vida se reprodujo desde mi nacimiento hasta mi muerte. 

      Fui a un lugar muy tormentoso. Este era, quiz�s, el destino que alcanc� al morir en c�lera en un momento en que no recuerdo tener mucha paz en mi coraz�n. Recuerdo notar que en este lugar la �voz de mi pensamiento� iba como eco derecho hacia el horizonte y volv�a a m� siempre por detr�s. Esto, pens�, es muy molesto. Este sitio que alcanc� no era en absoluto un entorno confortable. Tormentas como ninguna otra tormenta vista en la tierra se desplegaron ante m� en el cielo y en el suelo de este nuevo y agitado planeta. Hab�a aberturas volc�nicas de diferentes tama�os a mi alrededor que desped�an calor y vapor a cada momento. A veces, aparec�an fantasmas en los chorros de vapor y empezaban a vagar alrededor; perdidos como buscando algo que no pod�an encontrar. 

     Uno de los fantasmas expulsado de una abertura cercana, era una mujer. Me asust�. Estaba vestida con un traje muy viejo, roto por algunos sitios, y parec�a estar muy sucia. No ten�a pies abajo, por lo que parec�a deslizarse en el aire. Se estaba acercando muy lentamente a mi sitio. Cuando se acerc� lo suficiente como para tocarla, decid� comunicarme. 

      Le pregunt� si pod�a decirme el nombre de este lugar. No me respondi�. Sin embargo, lentamente se desliz� acerc�ndose a�n m�s como si fuese a robarme o a hacerme da�o. Yo sab�a que aqu� todos los pensamientos se o�an por lo que no es posible ocultar un plan para s� mismo. En cambio, se est� obligado a expresarlo. Por lo que dije muy severo: ���Qui�n es usted??� Entonces, ella retir� parte del velo que cubr�a su cara y me mostr� s�lo hueso y cr�neo. La mand�bula muy abierta, como si estuviese dislocada. Se elev� completamente desprendida de su ropa para volver a bajar hacia m� a morderme en el hombro izquierdo de mi cuerpo espiritual. El dolor era tan grande�era peor que la muerte. En ese mismo instante, cuando bajaba en picado por el aire para darle un nuevo bocado a mi esp�ritu, ca� de rodillas y clam� a Dios. 

      La mujer esp�ritu puso las manos en su cabeza y volvi� a desaparecer por una abertura del suelo. Not� que otros esp�ritus que se aproximaban hicieron lo mismo. Pero segu� clamando a Dios pidi�ndole que me perdonara por haber sido tan grosero con �l cuando estaba en la tierra y le pregunt� si aceptaba llevarme de vuelta a casa, lejos de esta extra�a tierra. 

      Fue en ese momento cuando tambi�n me di cuenta  de que mi voz ya no resonaba en eco para volver hacia m�. En cambio, yo rug�a su nombre (Dios) a la cumbre del horizonte y su nombre explotaba en luz y sonido. El resto de esp�ritus a mi alrededor mostraron miedo como si Dios les incomodara sumamente. Todo esto me pon�a triste, pero tambi�n fue una alegr�a para m� saber que Dios hab�a aceptado mis disculpas cuando esa luz en el horizonte se ampli� en mi direcci�n. 

      Su luz era tan hermosa, que las palabras no pueden expresarla. Su luz era como el sol naciente. Y como el sol se elev� en el cielo por detr�s de las monta�as. El amor penetr� cada parte de mi ser y mi alma fue revitalizada. El planeta tambi�n estaba cambiando bajo Su luz. V� partes de monta�as abrirse y chorrear hacia delante como saltos de agua. Las oscuras nubes sobre mi cabeza se retiraron hacia atr�s a un paso extraordinariamente r�pido. Dios hab�a llegado. Su luz era c�lida y acogedora. Alcanc� entonces un alto nivel de calma y paz. 

      Tan pronto como Su luz tocaba el suelo se pod�a ver brotar la hierba. �rboles gigantescos rasgaban la superficie del suelo y se estaban bien altos delante de m�. Aves de todas clases volaban por el cielo. Todas las criaturas de Dios sal�an del bosque como para saludarme. Se trataba de la m�s magn�fica bienvenida de vuelta a casa. L�grimas de alegr�a y risa son las �nicas palabras con las que puedo resumir esta experiencia. Su luz entonces se volvi� extremadamente brillante. Yo hab�a sido completamente ba�ado en luz blanca. Dios me sostuvo tiernamente en su abrazo durante un tiempo. Su luz se puso tan brillante que apenas pod�a ver nada. 

      En este punto sent� que era para m� hora de volver a la tierra. Mirando a Dios dije: �Por favor Se�or �puedo quedarme?� Silencio. �l dijo: �Tu tiempo en la tierra a�n no ha acabado. Ahora vete y s� un buen chico pues a�n tienes mucho que aprender.�. Di gracias a Dios infinitamente durante mi viaje de vuelta a la tierra, entonces all� ���ZAS!!! Estaba otra vez en mi cuerpo; �eough�, no s� si �sta es realmente una palabra pero a eso es a lo que se parece lo primero que se siente cuando se recupera el cuerpo, como �eough�. 

      S�, estaba de vuelta en este veh�culo vivo, verificando todos los sistemas, sin detectar ning�n problema. ��El sistema pulmonar estaba completamente limpio!! Yo estaba aturdido, desorientado y un poco confuso. �stas son las palabras que me vienen a la mente tras haber entrado a un cuerpo humano. Lo siguiente pueden ser formas de negaci�n. He aqu� un ejemplo de verificaci�n efectuada por la l�gica humana. Pregunta: ��Habr� fumado mucha hierba y tenido un extra�o viaje?� La respuesta estaba en evidencias de mi entorno. Hab�a ido a dar un paseo por la casa, mi chaqueta de invierno y mis guantes hab�an sido lanzados en diferentes zonas como en una lucha. El tel�fono segu�a programado para el  911, de hecho el operador me reprendi�. Pero ten�a que verificar. Volv� a mi habitaci�n con mi torso contra la pared. Despacio me dej� deslizar y sentado en el suelo esper� la salida del sol. 

      �sta fue una de las m�s hermosas ma�anas que jam�s he visto. El cielo era rosa brillante y el sol abrazaba el horizonte. Incluso ahora, cuando hay d�as en que la vida se pone demasiado tensa, es cuando s� que es tiempo de parar y ver una salida de sol. Muchas veces todav�a puedo verle (a Dios) sonriendo en el sol y brillando en mi cara. Esto es para m� un consuelo ya que s� que hay un hogar al que volver cuando la labor y las lecciones de la vida toquen a su fin.