ECM de Darlene H
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Descripción de la experiencia:

Escribir esto es a la vez excitante y difícil. Solo mis amigos más entrañables saben del incidente pues han pasado meses antes de que pudiera siquiera hablar de ello. Fue mi médico quien realmente categorizó lo que me pasó como experiencia cercana a la muerte. Yo le corregí diciendo que fue una “experiencia de muerte”. Yo sé que estuve muerta. Sé que estoy aquí solo porque “mis hijos aún no estaban preparados” y yo debía asistirles para que “criaran a sus hijos”.

Debéis comprender que ahora “SÉ” que mi hijo discapacitado, confinado en una silla de ruedas, tendría una novia después de irse de casa y que ambos tendrían hijos. Las lágrimas me brotan con facilidad cuando escribo esto. Ni en mis más locos sueños podía imaginar que mi hijo tendría una novia y mucho menos hijos. Mi hijo es discapacitado. Ha estado en una silla de ruedas desde que tenía ocho años. Nació con un defecto congénito en la parte superior de su cabeza. En realidad, nació sin el “punto blando” (N.T.: fontanela) adjunto a la piel. Su cerebro estaba expuesto. Parecía grave y lo fue… Pero se convirtió en un joven maravilloso. Comprenderéis entonces por qué nunca, nunca pensé que se convertiría en padre… Siempre supuse que sería mi hija la que me daría nietos.

Inicialmente fui al médico porque no podía soportar más el dolor en mi brazo izquierdo… Era abrasador… Mi brazo estaba adormecido… No podía utilizarlo y lo puse en cabestrillo durante meses. Sabía que había sido herido durante el “ataque” pero no podía decirle a nadie lo sucedido. Solo le dije a la gente, familia / amigos / compañeros de trabajo, etc. que me lo debí de haber torcido levantando a mi hijo. Sabían que yo “ya no estaba comprometida” y que aquello “no funcionó”. Así que mi melancolía, mi incapacidad para concentrarme, mi llanto constante, eran fáciles de explicar. En realidad, él… trató de matarme…

En ningún momento lo vi venir… Fue un año difícil para nosotros en el sentido de que estaba emocionalmente muy distante. Me confesó que había “tenido” a mi mejor amiga y entonces dos semanas más tarde ella quedó embarazada. Yo estaba furiosa, herida, humillada (públicamente). Pero me las ingenié para esperar y observarle actuar como un idiota mientras trataba de mantener la paz. Decidí romper con él. El bebé llegó. Era el de su marido. Él decidió que “nosotros” debíamos centrarnos en “nosotros”. Yo ya no le quería más. Mi padre murió. Llegó y pasó el día de acción de gracias. Pasé sola las navidades con mis hijos… Él vino sobre el 26… Simplemente vino, sin anunciarse. Yo no quería salir con él. Yo había hecho planes para ir a casa de mis amigos (Marion y Chuck) a jugar al póker. Dijo que iría conmigo. Se quedó una hora o así y después se fue, diciendo que regresaría para recogerme.

Llamó varias veces aquella tarde preguntando cuándo estaría lista para irme. Yo no le llamé de nuevo. No me daba la gana. Me quedé con mis amigos. Era cerca de la una de la mañana… El teléfono volvió a sonar… Esta vez se hallaba fuera, esperándome, esperando para llevarme a casa… Cogí mi bolso y mi abrigo y me fui para fuera…

Era tan extraño… Estaba sentado en el asiento del acompañante de su coche. La puerta del lado del conductor estaba abierta… Me dijo que condujera… que él había bebido demasiado… Yo nunca, nunca había conducido su nuevo Chrysler Concorde rojo cereza. A nadie le estaba permitido conducirlo.

Yo no sabía dónde estaba nada… Las luces, los intermitentes, el desempañador, nada… pero lo conduje… Estaba casi llegando a casa cuando tendió el brazo por delante de mí, agarró mi mano izquierda y tiró de mi anillo de diamantes… Yo retiré el brazo diciéndole: “YA BASTA”. Él se volvió completamente, pasando sobre mí… Tuve que utilizar todas mis fuerzas para llevar el coche hasta mi calle y pararlo. Mientras lo aparcaba, él se apoltronó completamente encima de mí, su brazo derecho rodeándome el cuerpo, torciéndome el brazo izquierdo a mi espalda. Su antebrazo derecho en mi garganta cortándome el aire. No podía respirar… No podía moverme… Su cuerpo entero estaba encima de mí. Mi hombro derecho estaba doblado entre el asiento delantero y el asiento trasero. Mi codo derecho estaba atascado en el espacio entre el tablero de mandos y el asiento. Mi muñeca derecha estaba torcida y mis dedos atrapados entre el tablero de mandos y la columna de dirección. Yo estaba tratando de desenredarme de mi posición… Pero mi hombro izquierdo estaba atrapado y metido contra el cerrojo de la puerta izquierda. Me estaba hundiendo en el asiento. El peso de su cuerpo estaba completamente sobre mí mientras mi cabeza estaba colgando delante del tablero de mandos, inclinándose hacia el suelo. Él seguía apoyando su antebrazo en mi garganta… Mi cuerpo empezó a temblar… y temblar… y temblar… No podía pararlo… Después no podía moverme… Nada… Ninguna parte de mi cuerpo… Yo era consciente de que había orinado y de que tuve un movimiento intestinal. Estaba mojada en mis propios fluidos… Ya no respiraba más…

No necesitaba respirar… No necesitaba ver. Lo observé… Ya no estaba en mi cuerpo… Yo (mi “yo”) lo estaba observando a él… Él se bajó de mí… Estaba atizándome… Me estaba dando patadas… Estaba intentando hacer que mi cuerpo se moviera… Pero éste no se movió. Salió del coche. Llegó de nuevo y comenzó a tirar de mi cuerpo… Lo empujó de una manera y luego de otra… Él me estaba ordenando: “Sal de mi coche”, “Mira lo que has hecho”… Yo lo estaba observando… Estaba totalmente absorta… en calor… en luz… en amor… en conocimiento… Yo sabía que existía… Sabía sobre cosas y temas que eran universales… “Vi” a mis hijos… Como niños, como adultos, como padres, como abuelos… Sabía que no iba a quedarme allí donde estaba… Sabía que estaba allí solo para ser “protegida” de más heridas. Separada de este mal que se estaba librando… Sabía que iba a regresar a “esta” vida…

Boqueé en busca de aire… Mis pulmones se llenaron rápido… Dolía… Mi pecho había sido arrojado contra el volante… Él desenrolló mi cuerpo… Agarró mi cabeza… Tiró de mi pelo hacia la puerta del lado del conductor. Estaba abierta y tendió los brazos en el coche para sacarme tirando. Mi mano derecha estaba atrapada por la palanca de cambio en el tablero de mandos. Mis piernas estaban cruzadas y colgando bajo el asiento… Él las agarró… Tiró de ellas… Me empujó contra el asiento… Sacó mi brazo izquierdo de detrás de mi espalda / doblando mi hombro y tirando de mi codo. Mi cuerpo fue liberado del constreñimiento del asiento. Me dobló en dos y me sacó del coche tirándome de la cabeza, como una muñeca de trapo, pero muy, muy pesada… Él no podía entender por qué mi cuerpo estaba taaaaaan pesado… Él me sacó adelante, pero al salir por la puerta empecé a derrumbarme… Él me sostuvo... Enderezándome y balanceándome contra la puerta trasera del coche… Me dejó… Me caí al suelo… Se inclinó… Yo estaba llena de IRA… Un grito brotó de mi boca: “¿¿¿ME TRATAS COMO LA MIERDA Y LUEGO ESPERAS QUE TE AME???”

Se irguió y luego me dio una patada… Se volvió… tanteó en el interior del coche… buscando algo… Encontró el anillo… metido en la hendidura del asiento… Lo sacó… Limpió el asiento con un trapo o algo… Subió al coche y se fue… Me incorporé hacia arriba / me arrastré por los escalones de mi terraza trasera y después me metí en casa… Sabía que él no regresaría…

¿Alguna medicación asociada o sustancias que pudieran afectar la experiencia? No.

¿Fue la experiencia difícil de expresar con palabras? Sí.

¿En el momento de la experiencia, existía algún acontecimiento que amenazara su vida? Sí.

¿Cuál era su nivel de consciencia y de vigilancia durante la experiencia? Estaba completamente alerta y sabía todo lo que estaba pasando.

¿Era la experiencia de algún modo parecida a un sueño? “Sentí” que había una película transparente separándome de los alrededores mientras era absorbida.

¿Experimentó una separación entre su consciencia y su cuerpo? Sí. No sentía dolor… Me sentía segura… Me sentía libre…

¿Oyó usted algún sonido extraño o ruidos? Música suave.

¿Pasó usted hacia o a través de un túnel o espacio cerrado? Sí. No pasé a su través. Me rodeaba… Sentí como si inicialmente estuviera en el centro de una suave y arremolinada brisa.

¿Vio usted una luz? Sí. Brillaba… Como la luz de miles / millones de rayos relampagueantes.

¿Se encontró usted o vio a algún otro ser o seres? Sí. Estaban a mi alrededor… Cerca de mí… Los “conocía”… me conocían… Yo comprendía sin hablar…

¿Experimentó usted la revisión de acontecimientos pasados de su vida? Sí. Conozco mi propósito en la vida…

¿Observó usted u oyó algo relacionado con personas o acontecimientos durante su experiencia que pudiera ser verificado más tarde? Sí. Cuando finalmente lo confronté a los acontecimientos… Casi un año más tarde… Le hablé acerca de esa noche… Él lo verificó…

¿Vio usted o visitó dimensiones, niveles o lugares hermosos o de alguna otra manera peculiares? Sí. Absolutamente…

¿Tuvo alguna sensación de alteración del tiempo o el espacio? Sí. Tiempo y espacio no estaban alterados… Eran… Infinitos.

¿Tuvo usted la sensación de comprender una sabiduría especial, un orden y / o propósito universal? Sí. Ahora sé cómo “reparar” mis problemas de salud física.

¿Alcanzó usted un límite o una estructura física de delimitación? Sí. Pasé a un aspecto diferente… luego, una vez a salvo, crucé en sentido contrario.

¿Tuvo usted consciencia de acontecimientos futuros? Sí. Voy a ser abuela…

¿Se implicó en, o fue consciente de, una decisión de vuelta al cuerpo? Sí. Sabía que no podía quedarme… Sabía que las necesidade4s de mis hijos requerirían que estuviera aquí con ellos…

¿Cómo resultado de su experiencia, ha recibido usted dones psíquicos, paranormales u otros dones especiales que no tuviera antes de la misma? No. Sigo teniendo pensamientos especiales y conexiones.

¿Tuvo usted tras su experiencia algún cambio de actitudes o creencias? Sí. Debo equilibrar mi sistema endocrino… Debo cuidar de mi piel… (Siempre pensé que mi piel eran células muertas… Pero están muy vivas…).

¿Ha afectado la experiencia a sus relaciones? ¿Vida diaria? ¿Prácticas religiosas etc.? ¿Opciones de carrera? Estoy más tranquila. Quiero a mis amigos… tengo GRANDES amigos. Pero físicamente, me ha llevado todo este tiempo poder concentrarme mentalmente, equilibrarme físicamente, poder caminar sintiéndome como un tentetieso bamboleante (N.T.: muñeco de materia ligera, o hueco, que lleva un contrapeso en la base, y que, movido en cualquier dirección, vuelve siempre a quedar derecho)… Al principio me sentía como si fuera un esqueleto andando… tratando de permanecer erguida.

¿Ha compartido usted esta experiencia con otros? Sí. Pero solo mínimamente…

¿Qué emociones experimentó usted después de su experiencia? Cubren toda la gama… desde el amor al odio… alegría…. risa…

¿Cuál fue la mejor y la peor parte de su experiencia? El médico dijo que era “afortunada”. No pensaba eso por entonces… pero ahora… Soy muy afortunada… Sé que tengo grandes amigos… Sé que soy querida… Sé que puedo dar amor… Sé sobre mis hijos… Sé que mi hija va a ser feliz y tener éxito… Sé que mi hijo se suponía que debía nacer…

¿Hay algo más que desee añadir acerca de la experiencia? No.

¿Tras su experiencia, tuvo usted algún otro acontecimiento en su vida, medicamentos o sustancias que reprodujeran alguna parte de la experiencia? No.

¿Las preguntas planteadas y la información que acaba usted de proporcionar describen exacta y exhaustivamente su experiencia? Sí.

Por favor, ofrezca cualquier sugerencia que tenga para mejorar este cuestionario. No hay ninguna.